Jennifer Gómez Martínez había perdido a su bebé el pasado sábado, pero afortunadamente lo recuperó sano el martes. LA PRENSA/N.GALLEGOS

Recuperan a recién nacido raptado por tía

Jennifer Gómez Martínez aún no digiere “el trago amargo” que le tocó vivir el pasado sábado en horas de la mañana, cuando su bebé fue raptado por su hermana Angélica Yadira Martínez Calero, al parecer en complicidad con otros dos sujetos, entre estos José Antonio Muñoz, su pareja.

Noel Amílcar Gallegos

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Luego de poner la denuncia en la estación policial de Masaya, los días fueron agotadores y desesperantes.

Fue una llamada anónima que recibió Jennifer Gómez Martínez la que le devolvió la esperanza de encontrar a su tierno.

Le comunicaron que la mujer y el niño estaban en el barrio El Chorizo, de Ciudad Sandino, en Managua y fue así que dieron con el paradero el pasado martes.

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Jennifer Gómez Martínez aún no digiere “el trago amargo” que le tocó vivir el pasado sábado en horas de la mañana, cuando su bebé fue raptado por su hermana Angélica Yadira Martínez Calero, al parecer en complicidad con otros dos sujetos, entre estos José Antonio Muñoz, su pareja.

El estrés no solo ha hecho mella en la joven madre, sino en toda la familia. El nerviosismo todavía lo siente a flor de piel, y de forma pausada Jennifer relató lo que pasó ese día.

“Ella vino con el son de que yo le prestara a mi hijo, supuestamente para comprarle algunas cositas, entonces yo le dije que no y ella me dijo que no le iba a hacer nada porque era su tía. Luego me dijo que su papá (del bebé) ya le había dicho que sí se los prestaba, pero yo no creí. Ante tanta insistencia yo le dije que fuera con el niño al mercado pero en compañía mía, porque yo tenía que ir a hacer una compras también”, relata Jennifer.

Dijo que en un “abrir y cerrar de ojos” la mujer se esfumó con la criatura junto a otro sujeto que la estaba esperando en una moto.

La desesperación de la joven madre fue a tal punto de que casi es atropellada por un bus en la terminal de buses de Masaya. Luego de buscar por todos los recovecos, corrió desesperada hacia su casa sintiendo que cada minuto se hacía una eternidad “y las calles se me hacían muy largas, por mi misma angustia”.

Jennifer contó que el objetivo de su hermana era hacerle creer a su pareja que ese niño era de ambos, porque supuestamente ella había perdido a un bebé.

Los detenidos fueron trasladados a las celdas policiales de Masaya la noche del pasado martes.

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