¿De dónde venimos? A inicios de los años sesenta los “tigres” del Este asiático (Hong Kong, Corea del Sur, Taiwán y Singapur), eran economías pobres, dependientes de ayuda extranjera, al igual que algunas economías centroamericanas y latinoamericanas de aquellos tiempos. Sin embargo, estas similitudes desaparecieron, a partir de 1965, cuando el PIB per cápita asiático creció muy por encima del latinoamericano. Corea del Sur, por ejemplo, creció entre 1965 y 1995 un 7.2 por ciento anual en promedio, en su PIB per cápita, lo que se tradujo en que el coreano medio se hiciera ocho veces más rico en menos de dos generaciones. En inflación se superó lo experimentado en la llamada década perdida de los ochenta. Nicaragua experimentó la más prolongada hiperinflación mundial (no la más alta), de los tiempos modernos entre 1987-1990. En 2013 experimentaremos una inflación de alrededor del 6 por ciento.
¿En dónde estamos? Las economías de mayor tamaño en Latinoamérica son Brasil (40 por ciento del PIB regional), México (30 por ciento), Argentina y Colombia. En cuanto al PIB per cápita sobresalen Chile, Argentina y Uruguay, mientras que los países con mayores índices de Desarrollo Humano (IDH), son Chile y Uruguay.
El 1 de julio del 2013, el Banco Mundial catalogó a las economías de Chile y Uruguay como economías de ingresos altos, siendo la primera vez en la historia de América Latina que países que pertenecen a la región comparten ese estatus, con otros a nivel mundial.
Seguimos siendo “millonarios en pobres y pobres en millonarios”. Sin embargo, la clase media creció a niveles históricos en la última década. Casi un tercio de las familias latinoamericanas se consideran ahora clase media, hecho que ha reducido la proporción de pobres, a un porcentaje similar. A pesar de ello, la mayoría de la población se ubica en “medio” de la clase media y de los pobres. Los millonarios siguen siendo la ínfima minoría desde Alaska (EE.UU.), hasta la Patagonia (Argentina). La democracia más representativa es Uruguay, siendo el país económicamente más equitativo de Latinoamérica.
América Latina se ha abierto al mundo a través de TLC y Acuerdos de Asociación intra y extra regionales. Ahora es una región económicamente atractiva para las grandes potencias económicas mundiales: EE.UU., y China Continental; Rusia también ha retomado su interés en la región que aún mantiene focalizadas sus exportaciones en materias primas y recursos naturales (60 por ciento), del total exportado. China Continental se ha convertido en uno de los principales compradores de nuestros recursos naturales. El nutrido comercio con China no está exento de riesgos ya que podría prolongar el modelo económico dependiente de la exportación de materias primas y recursos naturales. Sus importaciones desde América Latina se triplicaron entre el 2000-2007 y las inversiones directas chinas aumentaron de 621 millones de dólares en 2001, a cerca de 44,000 millones en 2010, según cifras de la UNCTAD, con fuerte énfasis en el sector de recursos naturales. Chile y Brasil son dos, de los ocho países mineros más importantes del mundo. Sin embargo América Latina y el Caribe atraen un creciente porcentaje de la inversión mundial en Energías Limpias. Según el informe Climascopio divulgado por el BID en 2013, sitúa a Nicaragua como el tercer país más atractivo, después de Brasil y Chile para invertir en energías renovables. De los U$$ 268.7 mil millones en inversión mundial en energías limpias en el año 2012, el 6 por ciento corresponde a Latinoamérica.
Acceso a salud: En la región hay menos de dos médicos y dos camas hospitalarias por cada 1,000 habitantes.
Seguridad ciudadana: Hace algunos meses el BID planteaba que en un día típico latinoamericano “mueren 27 personas por infección del Mal de Chagas, 32 mujeres pierden la vida por complicaciones en el parto; 156 personas fallecen por enfermedades relacionadas con el SIDA, pero ninguna de estas cifras se acerca al de la muerte violenta; cada día en América Latina y el Caribe son asesinadas 350 personas”. América Latina y el Caribe representan el 8 por ciento de la población mundial y el 33 por ciento de los homicidios en el mundo. España tiene 47 millones de habitantes y ocurren 400 homicidios por año. Centroamérica tiene 41 millones de habitantes y ocurren 18,000 homicidios por año. En Venezuela se registraron más de 16.000 asesinatos en 2012, 44 homicidios diarios.
Retos pendientes: Más democracia, más institucionalidad y mayor desarrollo económico incluyente para crear nuestro “sueño latinoamericano”.
El autor es catedrático de la Universidad Thomas More.
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