Mandela y Chávez
Las diferencias entre Nelson Mandela y Hugo Chávez son abismales, mientras la lucha de Mandela fue por la desigualdad racial, la de Chávez fue por el poder; mientras Mandela promovió la unión de su pueblo, y lo logró, Chávez lo dividió fomentando el odio en la familia venezolana.
Mandela pasó 27 años en prisión, Chávez permaneció solo 2 en la cárcel; Mandela entró al penal posiblemente odiando a quienes lo encerraron, pero salió limpio de resentimientos, Chávez en cambio salió de su reclusión con más odio y resentimiento social que el que ya tenía antes del intento de golpe que no pudo culminar.
Mandela procuraba encontrar las afinidades que había con sus opositores, Chávez en cambio buscaba separar a quienes no compartían su visión política. Recordemos aquella famosa frase que dijo en una de sus tantas manifestaciones: “si no se es chavista, no se es venezolano” descalificando así a todos aquellos que pensaban diferente a él.
Mientras Chávez era intolerante y autoritario, Mandela era democrático, conciliatorio y tolerante; mientras Mandela hablaba con moderación, Chávez vociferaba insultos en improperios a diario contra sus oponentes políticos insultándolos sin ninguna consideración y con un rencor y odio desmedidos.
Mandela se convirtió en un estadista reconocido mundialmente, Chávez se convirtió en una especie de “santo” para un grupo de fanáticos.
Mandela recibió más de 250 reconocimientos y muchos premios entre ellos: la Orden del Águila Azteca (2010), Orden del Mérito de la FIFA (1998), Orden al Mérito del Reino Unido (1995), Premio Nacional de la Paz (1995), Premio Nobel de la Paz en 1993, Premio de la Paz de Mahatma Gandhi, Premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional (1992) y Doctor Honoris Causa por ocho universidades.
El comandante Chávez recibió unas diez condecoraciones, entre ellas la Cruz de las Fuerzas Terrestres, Orden Militar Francisco de Miranda, la Orden de Carlos Manuel de Céspedes (Cuba, 2004) y la Orden de la Amistad de los Pueblos (Bielorrusia, 2008) y recibió otros diez doctor honoris causa, veamos algunos de ellos, el de Ciencias Políticas otorgado por la Universidad Kyung Hee, Corea del Sur, 1999. Doctor honoris causa en Ciencias Jurídicas por la Universidad Autónoma de Santo Domingo, República Dominicana, 2001. Doctor honoris causa por la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), Bolivia, 2006. Doctor honoris causa por la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI), Nicaragua, 2007.
Nelson Mandela ocupará un lugar privilegiado en la historia de la humanidad, mientras que Chávez y su triste legado —estoy seguros— irá empequeñeciéndose poco a poco conforme los años vayan pasando.
Carlos Vílchez Navamuel.
Ama de casa no es “peyorativo” ni “degradante”
No puede haber defensa donde no ha habido ataque y la que supuestamente hace el diputado Pedro Joaquín Chamorro Barrios en su artículo publicado el pasado jueves 19 diciembre del corriente, en LA PRENSA, no tiene, por tanto, razón de ser.
Tal vez me hicieron falta algunas aclaraciones. Porque decir que una persona estudió para ama de casa no es “peyorativo” ni “degradante” contra la aludida.
Tal vez debí explicar que en Suiza e Inglaterra había (y debe haber) instituciones religiosas de muy difícil acceso por el alto costo de sus colegiaturas que se dedican a hacer, de sus privilegiadas alumnas, exquisitas damas (o amas) en sus casas o adonde tuvieran que presentarse. Eso implica reglas de urbanidad, exquisitos modales, desenvoltura en recepciones sociales, entre muchas otras cualidades que se adquieren en sus aulas en los primeros años de aprendizaje, como era este caso.
¿Dónde está, pues, lo “denigrante”, lo “peyorativo” que el diputado Chamorro vio en mis palabras?
De todos modos, reconozco la caballerosa, aunque equivocada, actitud del diputado Chamorro y recomiendo, a los lectores en general, no dejarse llevar por los titulares del periódico que son, bien lo saben los editores, la sabrosa y a veces indigesta carnada para el lector.
Anuar Hassan.
La cultura tradicional y su protección
Nuestra cultura como fenómeno cultural es y será siempre el cimiento y pilar en el cual descansa el rostro, la forma de actuar y pensar de nuestro cuerpo.
Muchas son las críticas, los peros y los malos pensamientos de algunos por los proyectos culturales realizados por el actual gobierno, con el objetivo primordial de proteger, motivar y cuidar todo un bello legado tradicional en sus diferente formas, el que estaba por desaparecer porque había sido ignorado por completo y dejado en el baúl de los recuerdos.
Es una actitud positiva dar el lugar que merecen las enseñanzas de nuestros padres y abuelos, nuestros antepasados. Todas las familias involucradas en hacer y vender sus artesanías, sombreros, canastos, dulces, etcétera, garantizan un medio importante en la economía familiar y a la vez permiten la permanencia de “lo nuestro”.
El folclor (cultura tradicional) además de mostrarnos cómo somos, cómo pensamos y sentimos, es el medio más importante a través del cual se nos conoce, valora y respeta.
El legado dejado por nuestros antepasados, si no se promueve constantemente y no se transmite, tiende a carecer de identidad propia, corriendo el riesgo de mutilarnos como nicaragüenses.
Enhorabuena por todos estos proyectos, cuyo principal objetivo es que nos sintamos cada día más orgullosos de ser nicaragüenses.
Haydée Palacios Vivas.
Absurdo requisito para renovar pasaporte
Cuando pensaba que el sistema no podía ponerse más difícil y ridículo para los nicaragüenses residentes en el exterior, que aún mantienen su nacionalidad, los consulados de Nicaragua ahora exigen presentar partida de nacimiento emitida después del año 2000. Si la persona es mayor de edad y ha tenido pasaporte por más de 50 años y solo necesita renovarlo, me pregunto: ¿por qué esa exigencia? ¿Será que después del 2000 la persona se rejuveneció?
Esta ridícula exigencia dificulta que los ciudadanos que no tienen familiares en Nicaragua puedan obtener una partida de nacimiento emitida después del año 2000. Lo que van a hacer es forzar a las personas a renunciar a su ciudadanía de nacimiento para convertirse en ciudadanos del país donde residen actualmente, donde posiblemente reciban mejor trato como extranjeros que el que Nicaragua otorga a sus ciudadanos. Alguien con autoridad debe revisar ese nuevo requisito y si lo que desean es aumentar el ingreso por el servicio, que simplemente agreguen al costo del pasaporte $$10 o $$15 para eximir la persona que no puede obtener la misma partida de nacimiento por no tener quién la saque en Nicaragua.
Elisa Moncada Rocha.
Explicación
En la edición de ayer jueves se publicó un artículo del doctor Mauricio Mendieta, titulado Las estratégicas reformas de Ortega, que ya se había publicado el día anterior. Ofrecemos nuestras disculpas.
El editor.
Ver en la versión impresa las páginas: 11 A