Mabel Calero /Carazo
El tramo de Abigail Pérez a duras penas la cubre del sol. Cuando llueve, la situación empeora. Por eso, Pérez y unos 25 comerciantes, que ocupan una calle de San Marcos, piden a las autoridades que se construyan tramos dignos.
Este año se había presupuestado 450 mil córdobas para la remodelación del mercado viejo de San Marcos, donde se pensaba ubicar a los comerciantes, pero luego el presupuesto se reformó dejando 200 mil córdobas para el proyecto que quedó inconcluso y ahora los módulos sirven como bodegas de los vendedores.
“La intención era restaurar el mercado viejo para los comerciantes, pero fue una inversión inadecuada, fue un engaño. La hicieron para justificar gastos, pero aquí se necesitan obras de calidad. San Marcos tiene la necesidad de un mercado de verdad, no con remiendos, porque hasta eso, usaron madera podridas”, comentó Arsenio López.
En el mercado se construyeron 16 módulos, donde se pensaba ubicar a los comerciantes de perecederos, pero en el lugar solo funciona una comidería y un molino.
“El proyecto ya lo terminaron, pero seguimos vendiendo afuera, porque adentro no se vende. Los comerciantes no quieren meterse y la Alcaldía tampoco lo exigió. Entonces, lo están usando como bodega”, dijo Tomas Mercado, quien tiene 25 años de ser comerciante.
Marcia Cano, quien tiene 20 años de vender en el mercado, dijo que aceptar los tramos es aceptar un nuevo impuesto por algo que está mal hecho.
Ver en la versión impresa las páginas: 8 A