Lucydalia Baca Castellón
Con la construcción del Gran Canal, el Gobierno, además de hacer realidad el sueño de siglos de los nicaragüenses de tener una ruta interoceánica, se ha fijado ambiciosas metas de crecimiento y reducción de la pobreza.
El plan gubernamental contempla que, en los cinco años que dure la construcción del proyecto, la pobreza general se reduzca en más de diez puntos porcentuales (de 42.5 por ciento a 31.35) y la extrema, a la mitad (de 14.6 por ciento a 7.46). Además, que el Producto Interno Bruto se incremente de 10,506 millones de dólares a 24,797 millones de dólares.
Economistas panameños advierten que ese país es el ejemplo palpable de que una obra de esa magnitud no es suficiente para disminuir la pobreza, aunque haya niveles de crecimiento. A pesar de los 99 años del Canal, Panamá mantiene niveles de pobreza del 25 por ciento y el desarrollo sigue concentrado en algunas zonas del país.
Los especialistas dicen que sería un error cifrar todas las metas en el proyecto canalero e indican que elementos como una mejor educación y salud, y erradicar el empleo informal, facilitaría la reducción de la pobreza.
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