La policía y los manifestantes se enfrentaron este miércoles delante del ayuntamiento de Kiev, ocupado desde el domingo por opositores que piden la renuncia del presidente Viktor Yanukovich, indicó un periodista de la AFP en el lugar.
Varios centenares de policías antidisturbios estaban delante del edificio y usaron sus porras contra los manifestantes, que respondieron con palos y lanzado agua desde el edificio con una manguera.
A pesar de la llegada masiva de fuerzas del orden, al menos 10.000 personas acudieron a la Plaza de la Independencia, que se convirtió en centro de las protestas por la negativa del gobierno ucraniano de firmar un acuerdo de asociación con la Unión Europea (UE).
La oposición predijo «millones» de manifestantes este miércoles contra el presidente Viktor Yanukovich, en tanto Estados Unidos expresaba su «disgusto» y la Unión Europea su «tristeza» por la represión.
Las fuerzas del orden rodearon primero la plaza, también conocida como Maidan, y luego entraron, poco antes de las 02:00 (00:00 GMT), para ir empujando a los manifestantes con la ayuda de sus escudos, al tiempo que desarmaban las tiendas allí instaladas, según los reporteros de la AFP.
La policía desarmó también las barricadas que los manifestantes habían instalado alrededor de la Plaza de la Independencia, que ocupaban desde hace más de una semana sin que interviniera la policía.
Entre los heridos figura un diputado de la oposición y hay once personas detenidas, dijo a la prensa el dirigente del partido nacionalista Svoboda Oleg Tiagnibok.
La policía confirmó las detenciones y dijo que diez agentes habían resultado heridos.
«No perdonaremos. Mañana habrá aquí millones de personas en cólera y el régimen caerá», afirmó Arseni Iatseniuk, del partido de la encarcelada opositora Yulia Timoshenko.
«Disgusto» y «tristeza»
En una rápida reacción, Estados Unidos manifestó su «disgusto» por la represión en la Plaza de la Independencia, por intermediación del secretario de Estado, John Kerry.
Washington «expresa su disgusto por la decisión de las autoridades ucranianas de hacer frente a las protestas pacíficas en la plaza Maidan, en Kiev, con policía antidisturbios, topadoras, y garrotes, en vez de con respeto por los derechos democráticos y la dignidad humana», dijo Kerry. «Esta respuesta es inaceptable y no beneficia a la democracia», sentenció.
«Durante semanas hemos llamado al presidente Yanukovich y a su gobierno a escuchar la voz de su pueblo, que quiere paz, justicia y un futuro europeo. En lugar de eso, los líderes ucranianos parecen haber tomado esta noche una decisión diferente», señaló.
«La vida debe protegerse. Las autoridades ucranianas son responsables por la seguridad del pueblo ucraniano», destacó.
El martes, el presidente Yanukovich afirmó que los llamamientos a la revolución por parte de la oposición «amenazan la seguridad nacional». Yanukovich hizo esta afirmación durante una reunión con tres exjefes de Estado ucranianos -Leonid Kravchuk, Leonid Kuchma y Viktor Yushenko- para buscar una solución a la crisis política.
Las declaraciones de Yanukovich se produjeron a pocas horas de la llegada de la jefa de la diplomacia de la UE, Catherine Ashton, para acercar las posiciones del gobierno ucraniano y la oposición.
«Veo con tristeza que la policía hace uso de la fuerza para desalojar a gente pacífica», reaccionó Ashton en un comunicado.
A su vez, la delegación de la UE en Ucrania pidió a las autoridades de Kiev, en una declaración en su página Facebook después de conocerse el desalojo de la Plaza de la Independencia, evitar todo recurso a la violencia. La delegación, dice la declaración, está «intentando ponerse en contacto» con las autoridades «para impedir el uso de la violencia».
El martes temprano, la policía desalojó las barricadas de los opositores que bloqueaban las administraciones públicas en Kiev, lo que causó heridos y relegó la movilización a la Plaza de la Independencia.
Las fuerzas del orden habían comenzado en la tarde del lunes a desalojar las barricadas de los manifestantes pro UE montadas una semana antes en varios puntos del barrio de la capital ucraniana donde están la presidencia, el gobierno y el Parlamento.
El barrio, que alberga las administraciones, amaneció el martes sin barricadas y con policías equipados de cascos y escudos que filtraban el paso de coches y peatones por la calle que desemboca en la sede del gobierno.
Yanukovich aceptó al final de la mañana del lunes iniciar negociaciones con la oposición, que pide su dimisión desde que rechazó firmar un acuerdo de asociación con la UE.
La oposición cree que el presidente prepara en secreto la entrada de Ucrania, que se encuentra en una difícil situación económica y financiera, en una unión aduanera que Moscú mantiene con antiguas repúblicas soviéticas.
El primer ministro afirmó este miércoles que Ucrania necesita 20,000 millones de euros de ayuda de la UE.
Por otra parte, el partido Batkivshchina, de la opositora encarcelada Yulia Timoshenko -exprimera ministra y una de las figuras de la 'Revolución naranja'- aseguró que las fuerzas de seguridad entraron en su sede en Kiev.