- 120 cuesta la mano y 90 dólares un trozo de brazo, entre otros fragmentos de la estatua de Lenin, derribada en Kiev y puestos a la venta en páginas web ucranianas.
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Durante una conversación telefónica, Biden “subrayó la necesidad de poner fin inmediatamente a la escalada” de violencia y de establecer “un diálogo con los dirigentes de la oposición”, en plena crisis política estallada tras la negativa de Yanukóvich a firmar un tratado con la Unión Europea. Biden transmitió a Yanukóvich su “profunda preocupación respecto a la situación en Ucrania y las violencias” que podrían tener lugar en la ex república soviética.
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Germain MOYON/AFP
Las fuerzas de seguridad ucranianas desalojaron ayer a los manifestantes que bloqueaban la sede del Gobierno y entraron en los locales del partido de la opositora Yulia Timoshenko, provocando una escalada de la tensión entre el poder y la oposición.
Un día después de una manifestación que reunió a cientos de miles de personas en Kiev, las autoridades dieron muestra de su firmeza ante la calle, eclipsando una aparente muestra de apertura y apoyo al diálogo que el Gobierno había sugerido al principio de la jornada.
El presidente ucraniano, Víktor Yanukóvich, aceptó a final de la mañana de ayer lunes iniciar negociaciones con la oposición, que pide su dimisión desde que rechazó firmar un acuerdo de asociación con la Unión Europea (UE).
Pero al final de la tarde, las fuerzas de seguridad pasaron a la acción.
Decenas de manifestantes, que bloqueaban desde hacía una semana la sede del Gobierno, fueron obligados a retroceder por los efectivos antidisturbios en una operación que se desarrolló sin enfrentamientos.
Por otra parte, el partido Batkivshchina, de la opositora encarcelada Yulia Timoshenko —ex primera ministra y una de las figuras de la Revolución Naranja— aseguró que las fuerzas de seguridad entraron en su sede en Kiev.
La Policía local aseguró no haber llevado a cabo “ninguna operación” en estos locales.
“Todos nuestros servidores informáticos fueron robados”, denunció el líder del partido, Arseni Yatseniuk. Este lunes por la tarde no se podía acceder a la página web de la formación, comprobó la AFP.
MUCHA MOLESTIA
El desalojo de la sede del Gobierno provocó la cólera de la oposición.
“Nos manifestamos pacíficamente”, reaccionó el diputado de la oposición, Igor Shvaika, del partido ultranacionalista Svoboda. “Pero si el presidente y la Policía traspasan los límites, responderemos en consecuencia”, advirtió.
“El poder intenta ejercer una presión psicológica y asustarnos, pero la gente está concentrada aquí y van a quedarse”, dijo uno de los líderes de la oposición, el boxeador Vitali Klitshko.
El presidente ucraniano parecía haber escuchado los llamamientos a la calma de los países occidentales al anunciar, previamente, que el martes se reuniría con los tres expresidentes del país (Leonid Kravchuk, Leonid Kuchma y Viktor Yushenko) para tratar la situación.
Esta reunión debería servir para sentar las bases de unas negociaciones que reúnan al poder y a la oposición con el objetivo de “encontrar un compromiso”, según un comunicado de la Presidencia.
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