Leonor Álvarez
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Solo falta sembrar el asta de la bandera tricolor de Costa Rica y el nuevo consulado de este país en Managua estará listo para funcionar en las cercanías de la Universidad Centroamericana (UCA), donde el embajador costarricense, Javier Sancho Bonilla, prometió el martes una atención “diferente” y “moderna”.
Esta información fue confirmada por los obreros que están afinando los últimos retoques en este lugar, que estará ubicado donde antes estaba la agencia de cosméticos Oriflame. También lo confirmó un funcionario de la embajada de Costa Rica, que la mañana de ayer llegó en un vehículo placa amarilla y, aunque no quiso decir su nombre y ofrecer declaraciones a LA PRENSA, no negó que allí sería el consulado tico y más bien dijo que en su momento anunciarán el día de la inauguración.
Sin embargo, estudiantes y vecinos se están quejando de la inseguridad y el desorden que podría provocar esta sede cuando comience a funcionar.
Gabriela Reinoso Martínez, estudiante de la UCA, manifestó que generalmente en las horas picos los vehículos se embotellan en la calle que queda frente a donde quedará el consultado y cree que, cuando comiencen a atender, habrá más dificultad para entrar y salir de la universidad en vehículo.
En contraste, Rigoberto Maradiaga Jarquín, vendedor por cuenta propia y miembro del sindicato de “Trabajadores Servicios varios del Consulado Tico” (según indica una identificación que portaba), asegura que los 17 locales que tienen permiso para instalarse y ofrecer sus servicios están bien organizados y no causarán interferencia ni molestias en la circulación normal de los habitantes, estudiantes y vehículos.
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