La oposición ucraniana recibió el apoyo de varios países occidentales antes de que este jueves se inicie en Kiev una reunión de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE).
El secretario general de la OSCE, Lamberto Zannier, y el presidente en ejercicio de la organización, el ministro ucraniano de Relaciones Exteriores, Leonid Kozhara, intervienen el jueves en la apertura de este encuentro, previsto desde hace tiempo y que se ha mantenido pese a la crisis.
Zannier declaró que la «OSCE está disponible -al igual que yo personalmente- para contribuir a reforzar el diálogo entre los dos partes en la situación actual».
Asimismo, subrayó la importancia de un «diálogo pacífico» y del «respeto de los derechos fundamentales como la libertad, el derecho a la libertad de expresión y la libertad de prensa», según el portal de la OSCE.
Unas treinta delegaciones participan en esta reunión, entre ellas, el ministro ruso de Relaciones Exteriores Serguei Lavrov, el jefe de la diplomacia alemana Guido Westerwelle y los responsables de varios países de la UE.
John Kerry, el secretario de Estado estadounidense, anuló su presencia ya que se encuentra en Israel, aunque ha dado su apoyo a las aspiraciones de la oposición. El miércoles dijo en Moldavia que los ucranianos deben tener la «posibilidad de decidir su futuro», al igual que los moldavos, país se asoció a la UE la semana pasada.
Baño de masas de Westerwelle
Westerwelle se reunió el miércoles con líderes opositores, entre ellos el popular boxeador Vitali Klitschko, con quien visitó la Plaza de la Independencia, sitio clave en la Revolución Naranja de 2004.
«Estamos aquí en tanto europeos en casa de otros europeos. La puertas de la Unión Europea permanecen abiertas. Ucrania debe estar en Europa y las propuestas europeas mantienen su actualidad», dijo.
El primer ministro ucraniano, Mykola Azarov, urgió a los opositores a que pongan fin a las protestas iniciadas la semana pasada a raíz de la suspensión del proceso de integración en la UE tras las presiones de Moscú.
«Insto a parar la escalada de la tensión política», declaró. Los manifestantes trataron el miércoles de bloquear el acceso a la sede del gobierno en pleno corazón de Kiev y permanecían en la Plaza de la Independencia donde han instalado carpas y braseros para protegerse del frío.
«Ucrania es Europa», rezan sus pancartas.
Los partidarios de la integración de Ucrania en la UE han recibido el apoyo también de tres expresidentes ucranianos.
«Expresamos nuestra solidaridad con las acciones pacíficas de cientos de miles de jóvenes ucranianos», escribieron en una carta abierta Leonid Kravchuk, Leonid Kuchma y Viktor Yushchenko.
Este movimiento «cuenta con un apoyo sin precedentes» en la sociedad, añaden los tres exmandatarios. Kuchma, político muy influyente, fue el padrino del actual presidente, Viktor Yanukovich.
«Mal mensaje» de la OTAN
El canciller ruso acusó a la OTAN de interferir en los asuntos internos de Ucrania.
La declaración de la OTAN «envía un mal mensaje», creando «una visión deformada de la realidad», dijo en Bruselas.
Por su parte, el presidente ucraniano viajó el miércoles a China en visita oficial que decidió mantener en nombre de los intereses económicos de Ucrania.
En Donnetsk, ciudad de la cuenca minera del este de Ucrania y feudo del presidente Víktor Yanukovich, unas 10.000 personas, traídas en su mayoría de toda la región, se manifestaron para apoyarlo.
La oposición congregó el domingo pasado a más de 100.000 manifestantes en Kiev y a decenas de miles en otras ciudades.
Durante esas marchas, unas trescientas personas resultaron heridas en enfrentamientos con la policía, entre ellas varios periodistas.