Ginebra/EFE
La Alta Comisionada de la ONU para los derechos humanos, Navi Pillay, pidió hoy a la comunidad internacional que, tras el pacto nuclear con Irán, se centre ahora en la situación de los derechos humanos en ese país, donde todavía sigue vigente la pena de muerte y hay presos de conciencia.
«Celebro el acuerdo nuclear porque aliviará las sanciones económicas que afectan a la vida de los iraníes, pero la comunidad internacional debe centrarse ahora en la situación de los derechos y libertades dentro del país», señaló Pillay en una rueda de prensa hoy en Ginebra.
Aunque se mostró satisfecha con la decisión del Gobierno de liberar a unos cincuenta presos de conciencia en los últimos meses; Pillay recordó que todavía hay en las prisiones iraníes abogados o periodistas, «detenidos por ejercer su derecho a la libertad de expresión, asociación o asamblea».
«Espero que el gobierno responda a sus promesas de crear espacios para los defensores de los derechos humanos, como abogados y periodistas, y permitirles el ejercicio de su profesión sin hostigamiento ni castigos», afirmó.
«Es muy importante que Irán respete el disenso y la crítica», agregó Pillay.
Sobre la pena de muerte, la Alta Comisionada instó al país a abolir su uso «sobre el papel» y «en la práctica» y dio la bienvenida a algunas medidas legislativas para reformar el código penal del país y restringir así el uso de la pena capital en niños.
Sin embargo, Pillay expresó su preocupación por informes que apuntan al recurso de ejecuciones públicas o a la pena capital en delitos relacionados con las drogas.