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Saúl Martínez
Ayer a eso de las 2:20 p.m. las sirenas se escucharon en el Mercado Central de Chinandega. Un terremoto de 6.2 en la escala de Richter —cuyo epicentro fue cerca al volcán San Cristóbal ubicado a 18 kilómetros al noreste— y un incendio sorprendió a lo comerciantes.
Fue un simulacro que por primera vez se desarrolla en 111 años de establecido el Mercado Central. Los comerciantes y compradores contribuyeron al ejercicio que impulsaron diferentes instancias.
El ensayo ocurre dos meses después que la Alcaldía inició el plan de reordenamiento en las calles, para el control de camiones distribuidores, comerciantes y vivanderas con canastos, panas y tramos que prácticamente se ubican al centro de las vías, lo que genera bloqueo y embotellamiento vehicular.
La brigada local de 45 comerciantes efectuó en el escenario tres una demostración de acciones de seguridad y repuesta, se rastreó a las víctimas para la respectiva atención.
“Hubo participación de los comerciantes, estaban claros de esta tarea y en este trabajo se define que deben quedar así permanentemente”, dijo el mayor Carlos Cáceres, jefe de la Defensa Civil.
COMERCIANTES ACTIVAS
La comerciante Lucrecia Ortiz espera que el simulacro sirva para despejar las vías de una vez. “Se ha recibido capacitación para tomar acciones ante un evento. El problema es de la circulación que casi no hay en este mercado; el propósito es hacer este simulacro y la gente por fin despeje las vías y que las instituciones actúen contra el desorden”, dijo.
El comandante bombero Álvaro Narváez dijo que el simulacro fue exitoso y es oportunidad para dejar establecidas permanentes acciones. “Consideramos que deben quedar marcadas las vías de evacuación”, dijo Narváez.
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