Novenario a la Purísima

Julio Portocarrero Arancibia

Querida Madre Bendita: Hace 451 años llegó una imagen tuya al antiguo Chamulpán (hoy El Viejo-Chinandega) y como una disposición divina te quedaste en esta tierra de lagos y de volcanes. Te enamoraste de nuestros madroños y teñiste de azul perenne el infinito de nuestro cielo. Te convertiste en la causa de nuestra alegría.

¿Qué encontraste en esta tierra tan pequeña y tan grande? ¿Cómo es que iniciamos a celebrar tu pureza virginal? Solo vos lo sabés Madre. Hoy tus hijos nicaragüenses iniciamos el tradicional novenario en preparación a la fiesta de tu Inmaculada Concepción, dogma de fe que fue proclamado en 1854 por el papa Pío IX, y el cual vos confirmaste cuatro años más tarde en la gruta de Lourdes en Francia, cuando le dijiste a Santa Bernardita: “Yo soy la Inmaculada Concepción”.

Madre, ¿qué significa celebra tu pureza hoy? ¿En qué forma podemos agradarle a través tuyo al Verdadero Dios por quien se vive? ¿Cómo podemos comprender la pureza de tu vida en un mundo que adora el hedonismo y que hace caso omiso a la invitación evangélica de darle un sí a Dios como vos?

Discúlpame el atrevimiento de escribirte, pero estoy convencido que al igual que muchos hermanos míos deseamos que Nicaragua te profese una verdadera devoción. Hoy, Madre, la fiesta de tu Purísima Concepción es motivo de alegría para el consumismo. Nuestros hermanos se preocupan más en la tradicional “gorra” que compartirán que por hacerte un altar en el corazón.

Ya lo advertiría siglos atrás San Maximiliano María Kolbe cuando explicaba la falsa devoción que se te profesa. Hoy hay quienes en la temporada decembrina utilizan tu nombre para conquistar las masas. En esta semana leí una inscripción en un altar tuyo en la avenida Bolívar que decía: “Virgen Santísima, bendice el Gran Canal”. ¡Ah! Y no solo eso. Había otro que decía “Nicaragua: Mariana, Socialista, Solidaria”.

Madre, perdónalos, porque en los últimos años han utilizado tus fiestas para cubrir bajo tu manto purísimo sus oscuras acciones que afectan a miles de hermanos míos, hombres y mujeres de buena voluntad, quienes esperan —como dirá el poeta español Antonio Machado— “otro milagro de la primavera”.

Hoy que iniciamos el novenario en preparación a tu Inmaculada Concepción, alcánzanos de Cristo la gracia de entender que todo cristiano debe ser defensor de la vida que se gesta en el vientre materno. ¡Eso es celebrar tu Purísima Concepción!, fiesta a la que podemos calificar como una verdadera campaña próvida en este tiempo en el que el aborto se ha puesto de moda.

En tu Inmaculada Concepción vemos como la vida es una bendición de Dios y como cada ser humano está llamado a asumir una responsabilidad para con su existencia. Aurora Nuestra, que el cielo de esta patria que desde hoy te canta dulces himnos sea tu manto celeste. Bendice a nuestras familias desde tu trono de El Viejo, allá donde tus manos se unen continuamente, en una plegaria que brota de tus labios y que no tiene fin. ¡Mater Inmmaculata, ora pro nobis! El autor es estudiante de Comunicación Social.

COMENTARIOS

  1. María
    Hace 13 años

    Me encantó, que lindas palabras, Dios bendiga a nuestra amada Nicaragua y que la Inmaculada Concepción de María nos proteja de toda maldad que el enemigo quiere hacer con nuestra querida Patria! Dios te bendiga!

  2. SERGIO F OCONNOR
    Hace 13 años

    Muchas bendiciones a Julio Portocarrero, su mensaje es un alimento espiritual que nos llena de amor y esperanza. Lo que SI es condenable es que el Dictador Ortega y su esposa Rosario Murillo esten blafemando contra la santisima Virgen Maria al poner altares an la avenida Bolivar con slogan partidarios que en nada se relacionan a la celebracion de la santisima Virgen. En la vida todo lo que ofenda al principio religioso, siempre tendra su vuelto de moneda. Celebremos con FE a nuestra Virgen Maria

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