A falta de su aprobación definitiva, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, continúa adelantando parte de los decretos que emitirá una vez que los parlamentarios del PSUV aprueben la Ley Habilitante y le otorguen poderes especiales.
“Quiero que me den poderes habilitantes para dictar un conjunto de leyes que limite la ganancia y evite la especulación del capitalismo parásito contra el pueblo. Para frenar pero ya, esa práctica”, dijo Nicolás Maduro el pasado jueves.
A juicio del mandatario, las ganancias de los comercios deben oscilar entre 15 por ciento y 30 por ciento. En el sector empresarial no dudan al afirmar que una regulación de esa naturaleza alimentará más la inflación y limitará la oferta de bienes en el mercado.
“Una economía de controles está condenada al fracaso, los decretos y las amenazas no se llevan bien con la economía”, advirtió Víctor Maldonado, director de la Cámara de Comercio, Industria y Servicios.
Maldonado aseguró que pretender analizar las estructuras de costos de todas las empresas del país es una labor “compleja”, ya que entre negocios o compañías de un mismo sector hay variables que son difíciles de medir y realidades distintas que influyen en los costos.
“Es algo absolutamente nocivo, los resultados van a seguir siendo inflación y escasez”, insistió Maldonado.
Para Eduardo Garmendia, presidente de la Confederación Venezolana de Industriales (Conindustria), la idea de determinar las ganancias de forma generalizada tampoco es una buena medida. “Me parece bien complejo y sería una nueva restricción al funcionamiento de la economía, una intervención directa”, advirtió.
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