Juan Vega Gonzales (*)
Economist publicó recientemente un documento denominado “El internet de las cosas”, basado en entrevistas a miles de empresarios, llegando a la conclusión de que internet está generando una revolución silenciosa a nivel global.
Las tendencias del mercado y necesidad de mayor eficiencia y productividad del siglo XXI están llevando a cambios irreversibles en la historia de la humanidad desde el punto de vista de la tecnología y la penetración de internet en nuestras vidas.
Las empresas invierten cada vez más en tecnología, cooperan entre industrias e incluso entre competidores, por medio de la red, y se están se están empezando a vender a nivel mundial seguros basados en el comportamiento de las personas en internet.
1. El mundo está listo para una explosión de datos, los consumidores están empezando a ver su vida invadida por información de todo tipo y de su interés. La venta de productos y servicios por internet y la enorme cantidad de información en la web dan un enorme potencial de minería de datos (cruce de variables).
2. Mejora de eficiencia: los costos de la tecnología han bajado y nos permiten a su vez bajar nuestros costos. La información se encuentra masivamente al alcance de la mano, 24 horas al día/siete días a la semana a nivel mundial.
Compartir agendas, trabajar en documentos en línea, saber la información exacta de dónde están las personas, son solo ejemplos de los avances tecnológicos.
Son muchos los ejemplos de programas como Waze o Google maps, ayudan a que nadie se vuelva a perder en ningún lugar del mundo (incluyendo Centroamérica), ya que permiten saber la ubicación exacta de un dispositivo/persona entre direcciones y en tiempo real.
Dropbox y Google Drive permiten almacenar y compartir información y documentos “en la nube” (ciberespacio), evitando el riesgo de perder la información de la computadora y haciéndola disponible desde cualquier dispositivo con acceso a internet.
3. La productividad se incrementa de forma exponencial por el acceso a información, y la mayor velocidad de interacción que la tecnología nos facilita.
Hoy podemos dictarle a las computadoras/celulares nuestras órdenes, comprar y vender en línea interactuando en vivo con miles de clientes y brindar conferencias en todo el mundo desde la casa, ahorrando cantidades impresionantes de tiempo y dinero.
El reconocimiento facial, de voz y dactilar incrementan exponencialmente la seguridad de las transacciones.
El futuro es hoy.
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