Max L. Lacayo

Todos temen a uno y uno a todos

El dictador Daniel Ortega ha sometido su propuesta de reformas constitucionales. La convocación de la Junta Directiva de la Asamblea Nacional hace creer que todo es un acto normal, real, válido. La subsecuente creación de una comisión especial constitucional constituye el acto central del engaño, en cuyo escenario nos perderemos sin ni siquiera pretender buscar oscuros secretos ni razonamientos dolosos. Ahí se esfumarán nuestros derechos, ante nuestro silencio y la complicidad de todos. Esta comisión emitirá el dictamen aprobando las reformas presentadas, a las que algunos aplaudirán con la conciencia anestesiada.

Ortega pretende eliminar la orientación que ejerce lo constitucional sobre lo administrativo. Quiere que desaparezcan esas pequeñas disposiciones que tienden a limitar las acciones de la administración. Su propósito es que la Constitución y las leyes dejen de ser las normas básicas que forjen el carácter de la Administración Pública y la organización del Estado. Una actitud de “el Estado soy yo” y una apreciación de que la Asamblea es irrelevante.

Sin el respeto a la Constitución no puede existir orden en el Estado, ya que la primera deja de ser la norma suprema. Toda la estructuración de la Administración Pública pierde sentido, puesto que el actuar del Estado dependería, no de las estipulaciones del orden constitucional, sino de los caprichos de un dictador. Es así como lo quiere el autócrata nicaragüense.

La intención de Ortega atiende a un proceso de usurpación total de los derechos, con apariencia de legalidad y a la sombra del terror. Precisamente, las turbas están asumiendo el poder. En los años ochenta los Comités de Defensa Sandinista (CDS) y, desde 2007, los Consejos del Poder Ciudadano (CPC) han sido pretextos para crear grupos paramilitares al servicio de la represión del Estado. Hoy día se incluyen, oficialmente, en el paquete de reformas constitucionales con el nombre de Gabinetes de Familia.

A gran velocidad nos vamos acercando a una Nicaragua que será gobernada a nivel municipal y nacional por un solo partido, el Frente Sandinista y por un solo individuo, Daniel Ortega Saavedra, con el expreso propósito de destruir de una vez por todas nuestro frágil sistema democrático.

Gran parte de la responsabilidad de este debacle la cargan los miembros de una endeble y corrupta oposición, la vulgar renuncia de magistrados y diputados a sus responsabilidades democráticas, la complicidad de los empresarios políticos y el conformismo general ante la imposición del terror estatal.

Esta desproporcionada concentración de autoridad estatal empuja a Ortega a revertir el poco adelanto institucional logrado por el Ejército desde 1990. Ortega ambiciona nuevamente crear un Ejército revolucionario, una fuerza político-militar comandada exclusivamente por él. Este pretende mantener la lealtad del Ejército en los momentos cruciales que inevitablemente llegarán, con la inclusión de militares en servicio activo al gabinete o cualquier otro puesto público, tal como lo propone en su plan de reformas constitucionales.

Todo lo anterior evidencia las aspiraciones de Ortega a gobernar de manera indefinida. Este, explícitamente, propone cambios a la Constitución que pavimentan ese camino y lo quiere de manera fácil, pues pretende que “el presidente de la República pueda ser electo con la mayoría relativa de los votos”.

No deberíamos ignorar las palabras de Alberto Moravia, pues las acciones de Daniel son el reflejo de sus propios miedos. Según el escritor: “Una dictadura es un estado en el que todos temen a uno y uno a todos”.

Seguramente pronto volveremos a verlo así.  

El autor es economista y escritor.

COMENTARIOS

  1. Fernando
    Hace 13 años

    Excelente articulo, muy claro sobre la realidad nacional. Lo felicito, Sr. Lacayo.

  2. Damas de las camelias
    Hace 13 años

    Primera vez que veo a un nica maduro guapeton ademas de inteligente

  3. Denso
    Hace 13 años

    Excelente Don Max,con articulos como este es que la gente tiene que hacer conciencia de la debacle que nos espera si no le cortamos el mecate a ortega,mecate con el que nos quiere ahorcar a todo un pueblo,si es que no reaccionamos a tiempo

  4. Sedienta de Patria
    Hace 13 años

    Excelente artículo. Triste la realidad de nuestra patria. No solo hay que concentrarse en lo económico, pués hay otras necesidades fundamentales, como son las de aliviar la sed de moral, la sed de liderazgo, sed de justicia y sed de Dios. Felicito a Max Lacayo por su valentía. Ya quisiéramos unas cuantas plumas así.

  5. Alan Britto
    Hace 13 años

    Parece que lo de inconstitucional no lo terminan de digerir. Inconstitucional = nulo = sin valor alguno = no es necesario comentar sobre nada de lo que haga o diga el inconstitucional, porque nada de lo que haga o diga tiene valor constitucional. Su articulo es uno mas de los que aceptan la pantomima de ortega de aparecer como presidente ante los que por algun motivo le siguen la corriente. Sera acaso alucinacion selectiva? Que desperdicio….

  6. Sedienta de Patria
    Hace 13 años

    Increíble que por lo que muchos dieron sus vidas, Daniel ahora desacredita con una pincelada tanto sacrificio. ¿Dónde quedan los mártires que dieron sus vidas por la democracia de la patria? ¿Dónde queda la libertad? ¿Dónde el futuro de nuestros hijos? Quiero ver a los nicaraguenses protestando, quiero justicia, quiero valientes….

  7. Almor
    Hace 13 años

    La totalidad de las reformas propuestas a la Constitución nos arrastran a ese fondo oscuro al que nos llevan todas las dictaduras en este país. Adelante!

  8. Muy agradecidad
    Hace 13 años

    Muchas gracias por su siempre lucha por Nicaragua linda y querida.
    ¡Y cuán cierto es! Grandísimas verdades.!!
    PRESIDENTE ILEGAL,….. E ILEGITIMO…..Y EMBUSTERO…….
    » Excepcional.» Sigamos luchando por la justicia, la paz y rezando por nuestra Patria para que algun dia nos llenos de sol, amor y verdad.

  9. libertador
    Hace 13 años

    El odio que se está engendrando en Nicaragua cada día crece, siempre diré: El Odio es el sentimiento más apasionante, porque nos da la fuerza para luchar, nos llena de adrenalina para sudar y sangrar por la libertad. El Orteguismo y sus secuaces están llenando de odio a los demócratas y cuando la ira del pueblo rebase sus limites el Odio fluirá como manantial para hacer justicia, luego dirán que es el Imperialismo el que los quiere derrocar, pero todos sabemos que es la ira del pueblo

  10. sandra castro
    Hace 13 años

    Me extraña en gran manera que el autor no haya hecho mención del plan de imponer comunismo en toda America latina,ideado por Fidel castro Ruz,conocido como Foro de Sao Paulo. Considero importante un trabajo de investigación sobre semejanzas de lo que ya se consolida en Venezuela,va viento en popa en Bolivia y tambien en Nicaragua. Por favor,hay que concientizar sobre la realidad del plan siniestro. Sandra Castro(venezolana)

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