El monitoreo ha sido realizado en al menos 18 fincas de Pancasán, sostiene Vivas Estrada, indicando que los productores “deben ver la trazabilidad como una inversión y no como un gasto”.
Vivas dijo que el proyecto es acompañado por instituciones como las alcaldías y la Policía y en el caso de Matiguás, la municipalidad ya está emitiendo los nuevos modelos de cartas de venta y guías de traslado, como un mecanismo para prevenir el abigeato.
[/doap_box]
Luis Eduardo Martínez M.
Usando tenazas, los técnicos enchapan terneros en la finca de César Blandón, un productor que “toda una vida” se ha dedicado a la ganadería “de forma tradicional”, confiesa allá en el llamado Sitio Histórico Pancasán, una comarca del municipio matagalpino de Matiguás. El enchapado para la identificación del ganado es parte de las buenas prácticas pecuarias encaminadas a garantizar la trazabilidad bovina como una herramienta del manejo productivo y reproductivo de las reses, pero también, dice Blandón, le permitirá “prevenir el abigeato”.
Blandón sostiene que “estamos nuevos en esta experiencia” y es uno de 120 productores que forman parte de un pilotaje de trazabilidad bovina impulsado en los departamentos de Nueva Segovia, Madriz, Matagalpa y Jinotega por el Programa de Desarrollo Rural, Empresarial, Sanidad y Ambiente (Progresa).
Progresa, que beneficia a casi 4,800 productores de esos territorios en las cadenas de valor de ganado, hortalizas, frutas y frijol, es ejecutado por Catholic Relief Services (CRS) en conjunto con otras organizaciones socias y es financiado por el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos.
El pilotaje de trazabilidad bovina, implementado en coordinación con el Ministerio Agropecuario y Forestal (Magfor), también pretende “acercar a los productores a los mercados”, dice por su parte Valeska Ruiz, asesora técnica de Progresa, indicando que “se está haciendo ahorita una aplicación voluntaria, pero llegará el momento en que los mercados van a exigir la trazabilidad”.
Ruiz dice que la inversión de Progresa en el pilotaje de trazabilidad es de 100,000 dólares. Mientras tanto, Lorenzo Vivas Estrada, técnico del Magfor, apunta que “la trazabilidad es una necesidad del país para incursionar a nuevos mercados que son cada vez más exigentes”, pero el proceso incluye otras acciones como la declaratoria de fincas con hatos libres de brucelosis y tuberculosis.
Ver en la versión impresa las páginas: 2 C