Lucía Navas
El banco que Alba de Nicaragua SA (Albanisa) pretende crear en el país se perfila como un fuerte competidor del estatal Banco de Fomento a la Producción (Produzcamos). Las instituciones de microfinanzas tienen la esperanza de que el nuevo banco, si se concreta, les ofrezca recursos accesibles para impulsar el microcrédito, pues el Produzcamos no funciona en ese sentido.
Aguerri dijo esperar que la puesta en operaciones de un banco no sea solo por el interés de financiar los proyectos del grupo Alba, sino que se abra al resto de empresas.
[/doap_box]
Alfredo Alaniz, director ejecutivo de la Asociación Nicaragüense de Instituciones de Microfinanzas (Asomif), dijo que despierta gran expectativa que el banco de Albanisa se decida a operar como banco de segundo piso.
La Ley de Fomento y Regulación de Microfinanzas aprobada en 2011 establece que el sector puede acceder hasta el cincuenta por ciento de la cartera del Produzcamos. En la práctica, ese financiamiento sigue limitado y casi estancado, según Asomif.
Alaniz se queja de las políticas restrictivas impuestas en el banco Produzcamos, que a su parecer “hace casi imposible acceder a sus fondos” porque se les exige una serie de procedimientos sobre la formalización de las garantías de los créditos que otorgan y análisis de evaluación de las instituciones “que nos sacan del juego”.
Menciona que se les exige que cada documento de garantía por cada crédito aprobado sea notariado. “Eso sale más caro que los intereses que se cobra por el crédito”, afirma Alaniz.
CARUNA TAMPOCO
Albanisa maneja los fondos del acuerdo petrolero entre Nicaragua y Venezuela. Parte de esos recursos, a través de la cooperativa de ahorro y crédito Caruna, en 2011 se empezaron a ofrecer a las microfinancieras, pero Asomif dice que tampoco es rentable.
Caruna cobraba a las microfinancieras un ocho por ciento de interés anual por el dinero que les prestaba, pero exigía una garantía del Fondo Internacional de Garantía (FIG), que agregaba un cuatro por ciento. “A eso se le cargaba el costo operativo de la microfinanciera y, al final, el crédito al usuario llegaba casi en cuarenta por ciento. Nada competitivo”, refirió Alaniz.
Ver en la versión impresa las páginas: 1 A ,5 A