Quito/EFE
El exmayor del ejército ecuatoriano Fidel Araujo fue declarado hoy culpable de incitación a la rebelión por su actuación durante la sublevación del 30 de septiembre de 2010, fecha en que el presidente Rafael Correa estuvo retenido durante más de nueve horas en medio de una sublevación policial.
El 30 de septiembre de 2010, una protesta de policías derivó en un alzamiento de mayores proporciones en el que el presidente del país, Rafael Correa, que fue agredido, se refugió en un hospital de la policía.
El mandatario, que había acudido al lugar de la protesta para hablar con los agentes sobre sus inquietudes salariales, fue rescatado en una operación militar en medio de un intenso tiroteo.
Correa considera que en esa jornada, en la que fallecieron unas diez personas, hubo un intento de golpe de Estado en su contra, instigado por grupos de oposición y «malos oficiales» de la Policía.
Araujo aparecía en unas imágenes de televisión durante las primeras horas de la revuelta en el regimiento Quito Número Uno donde ocurrieron la protestas.
El exmilitar, militante del partido Sociedad Patriótica, había sido absuelto en 2011 por el tribunal IV de garantías penales de la provincia de Pichincha, pero el juicio fue anulado y pasó al tribunal quinto.
Tras una audiencia reservada, el tribunal lo declaró culpable del delito de «incitación a la rebelión o indisciplina de la fuerza pública» recogido en el artículo 146 del Código Penal ecuatoriano.
El abogado de Araujo, Reinaldo Zambrano, dijo que el veredicto de culpabilidad se produjo «sin que exista ninguna prueba sobre la existencia material de la infracción, ni de la responsabilidad del procesado» y anunció que recurrirá el veredicto «a fin de hacer valer los derechos constitucionales» de su defendido, informó el diario público digital El Telégrafo.
El tribunal dictará en los próximos días la sentencia sobre el caso, en la que fijará la pena que se imponga al acusado, precisó el Ministerio de Justicia.