Tania Sirias
Los diputados Carlos Langrand y Eliseo Núñez, miembros de la Bancada Democrática Nicaragüense (BDN), mostraron su preocupación a la incorporación de cuatro incisos en la reforma al artículo 92 de la Constitución, ya que según ellos, con la reforma constitucional el Estado tendría mayor control de la información que se transmite a través de correos electrónicos y redes sociales.
La explicación dada por los legisladores es que en dichos incisos se incluyen en el Título V de la Constitución referente a la Defensa y Seguridad Nacional y Seguridad Ciudadana.
“Con esta ley el Estado vendría a tener control de la información que se genera a través de la red de internet y control en la señal que se emite de un satélite o un satélite”, aseguró Núñez.
Explicó que con esta disposición se prohíbe tener base de datos en servidores extranjeros.
Dicho de otra manera, agregó Núñez, las empresas no podrán comprar base de datos en el extranjero para poder hacer negocios o para crear un simple correo institucional.
- Los cuatro incisos del artículo 92 son nuevos en la Constitución y se leen de la siguiente manera:
b) En ningún caso es permisible el establecimiento de sistemas que alteren o afecten los sistemas de comunicación nacional;
c) Los puntos de comunicación estatal deberán ser propiedad del Estado; y
d) El espectro radioeléctrico y satelital que incida en las comunicaciones nicaragüenses debe ser controlado por el Estado.
[/doap_box]
¿ESPIONAJE?
“Por ejemplo, uno de los afectados podría ser LA PRENSA, pues compra a Amazon el alojamiento de su base de datos. Según la reforma constitucional, a partir de la entrada en vigencia de esa ley, se tendrá que comprar un servicio de alojamiento nacional y colocar toda su información en Nicaragua. Eso le da una gran ventaja al Estado cuando quiera realizar espionaje”, opinó Núñez.
El diputado opositor agregó que el Estado podrá leer o intervenir los correos de cualquier empresa, ya que tienen toda la base de datos en Nicaragua. Esto provocará ineficiencia, pues las redes se pondrán más lentas.
“Esto va a ser como volver a los inicios de internet, porque el avance real de las redes es cuando se puede alojar la información fuera del país, ya que esto abarata costos y hace más rápido el sistema”, dijo Núñez.
CERO PROTESTAS VIRTUALES
Según Núñez, esta ley está concebida para que cuando sucedan hechos como en Egipto o Túnez, donde la sociedad civil se tomó las redes sociales para protestas, el Estado pueda cerrar el acceso de los puntos de conexión, ya sea estos de fibra óptica o de satélites.
“Esto es un concepto totalitario en el acceso a la información”, dijo el diputado Núñez.
El legislador Carlos Langrand manifestó que conociendo al gobierno de Daniel Ortega, “no es raro que quisieran intimidar al ciudadano”, a conculcar el derecho a expresarse libremente y tener acceso a la tecnología para intercambiar ideas en las redes sociales.
Indicó que este artículo 92 tiene un contrasentido que Nicaragua firme Tratados de Libre Comercio con Estados Unidos, acuerdos de asociación con Europa, pero con esto se está limitando las posibilidades de adquirir conocimiento e información para el área comercial, quienes guardan su información “en la nube”.
PUESTA EN ÓRBITA DE SÁTELITE
Langrand dijo que llama la información que se reforme la ley en este punto, cuando se está hablando de la puesta de órbita de un satélite que va a dar un servicio a Nicaragua y Centroamérica.
“¿No será que están tratando de monopolizar a favor de los que están detrás de este negocio de las telecomunicaciones, internet, servicio de celular, pues eso mismo lo hicieron con el tema del petróleo, donde se reformó la Ley de Hidrocarburos”, sostuvo Langrand.
Recordó que con esta ley se quedó que no se podía importar hidrocarburos, siempre y cuando no se tuviera un stock del mercado de Venezuela.
Al igual que Núñez, Langrand teme que con esta ley no se respete la libertad de expresión, por lo que no está de acuerdo con las reformas constitucionales.
“Esto es un retroceso, pues vemos lo que ocurre en Cuba, donde los ciudadanos no tienen la posibilidad de intercambiar conocimientos ni emitir sus opiniones, y un ejemplo claro de esto es cómo persiguen a los blogueros que escriben en contra del régimen castrista”, dijo Langrand.
Ver en la versión impresa las páginas: 12 A