BOSTON/AFP
”Todo el mundo nos descartó en la pretemporada”, dijo Pedroia. “Cuando nos reunimos, todos creíamos que podíamos hacer esto”.
Los mayores aplausos fueron para el “Papi” Ortiz, quien ha sido parte de cada uno de los tres títulos de Serie Mundial ganados por el equipo desde 2004, y todo un ídolo entre la fanaticada de Boston.
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Los jugadores de los Medias Rojas rindieron homenaje a las víctimas de los atentados de la maratón de Boston en abril pasado, ayer durante el desfile de celebración en esa ciudad por la corona de la Serie Mundial.
Los Medias Rojas ganaron su tercer título de las Grandes Ligas de beisbol en las últimas 10 temporadas, cuando el pasado miércoles derrotaron en casa por 6-1 a los Cardenales de San Luis, ganando la serie en seis juegos.
A bordo de vehículos anfibios, los jugadores de Boston recorrieron la urbe desde su estadio Fenway Park en el área de Copley Square, hasta la línea de meta de la maratón de Boston, donde tres espectadores murieron en dos explosiones mientras observaban la carrera del 15 de abril.
Jonny Gomes, jardinero de los Medias Rojas, puso el trofeo de la Serie Mundial en la línea de meta y se unió a su compañero de equipo Jarrod Saltalamacchia para colocar en ese mismo lugar par de camisetas del equipo con el número 617 en su espalda, el código de área telefónica para Boston, y las palabras “Boston es Fuerte”.
Una de esas camisetas estuvo toda la temporada colgada en el vestuario de los Medias Rojas.
“Es un día mágico para nosotros”, dijo el dueño de los Medias Rojas Tom Werner. “Ha sido un año fantástico”.
Los Medias Rojas terminaron últimos en la pasada temporada en la División Este de la Liga Americana, y no se esperaba que fueran candidatos al título.
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