¿Momento de desenchufar a los “Big Brothers”?

Escándalo de espionaje internacional desde Estados Unidos ha puesto de nueva cuenta a debate el límite entre seguridad y abuso.

Ramón García Gibson

Escándalo de espionaje internacional desde Estados Unidos ha puesto de nueva cuenta a debate el límite entre seguridad y abuso.

En noticias recientes pudimos conocer que varios miles de manifestantes en Washington gritaron “Paren el espionaje masivo”, “Desenchufen a Big Brother” para exigir se reforme la ley que autoriza los programas de vigilancia electrónica de Estados Unidos. Dicho acto nos da materia para reflexionar y profundizar sobre el rol que las agencias de seguridad nacional e inteligencia no solo de Estados Unidos, sino de todos los países del orbe deben jugar para, entre otros temas, proteger a sus ciudadanos e instituciones de riesgos y amenazas.

En el plano internacional, en los últimos días han sido noticia cotidiana los actos realizados por agencias de espionaje de los Estados Unidos dados a conocer mediante la filtración de documentos secretos efectuada por Edward Snowden, exanalista de la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos (NSA, por sus siglas en inglés), mismos que han causado el que representantes de diversos países pidan una investigación seria del tema.

En el caso de México, además de las acertadas gestiones realizadas por el canciller José Antonio Meade Kruribreña, son de resaltar las palabras del presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Ricardo Anaya Cortés, al comentar el supuesto espionaje de Estados Unidos a ciudadanos mexicanos, Anaya se refirió al Embajador de dicho país en México diciéndole: “No debemos jamás callar por respeto lo que podemos decir respetuosamente, y por eso hoy reafirmamos la necesidad de que la investigación que ya ha sido comprometida por el presidente Obama, sobre presuntos casos de espionaje, sea profunda, que concluya en un plazo breve y, sobre todo, que sus resultados permitan deslindar responsabilidades”.

En el ámbito local, México cuenta con el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (CISEN) que de acuerdo a su portal de Internet: “Es órgano de inteligencia civil al servicio del Estado Mexicano cuyo propósito es generar inteligencia estratégica, táctica y operativa que permita preservar la integridad, estabilidad y permanencia del Estado Mexicano, dar sustento a la gobernabilidad y fortalecer el Estado de Derecho.

El papel del Cisen consiste en alertar y proponer medidas de prevención, disuasión, contención y neutralización de riesgos y amenazas que pretendan vulnerar el territorio, la soberanía, al orden constitucional, las libertades e instituciones de los mexicanos, así como el desarrollo económico, social y político del país”.

Patrick F. Walsh menciona en su obra Inteligencia y análisis de inteligencia (Inteligence and Inteligence Analysis) que “la práctica de inteligencia, como tradicionalmente se entiende en las áreas de vigilancia, seguridad y defensa, ha experimentado cambios significativos en la última década. El surgimiento del post-9/11 tanto en la inversión y el interés en todas las cuestiones con respecto a inteligencia está cambiando de forma inédita el cómo académicos, profesionales y la comunidad ven a la inteligencia. A pesar de este enfoque centrado en la ‘inteligencia’, todavía hay muchas preguntas sin respuesta sobre el análisis de inteligencia en el actual ambiente ‘post-post-9/11’”.

Resulta claro que las distintas agencias de investigación y seguridad nacional tienen una función prioritaria para que los diferentes países puedan identificar riesgos y amenazas que pretendan vulnerar su territorio, soberanía, orden constitucional, libertades, sus instituciones, así como el desarrollo económico, social y político de los diferentes Estados.

Son sin duda los métodos que utilizan dichas agencias en todo el mundo los que tienen que ser revisados a fondo con el fin de medir si la vigilancia y monitoreo que realizan no se generaliza y extiende a ciudadanos que bajo ningún supuesto representan una amenaza para los países. La solución a este tema es una tarea nada sencilla y requiere de la opinión y análisis profundo de expertos en la materia pues como lo decía Henry Graham Greene, escritor, guionista y crítico británico: “Espiar es una profesión extraña”. ¿Qué opinión tiene usted de la función y métodos utilizados por este tipo de agencias en su país, estimado lector?

[email protected]

@garciagibson

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COMENTARIOS

  1. Nikita Leonesa
    Hace 13 años

    Se pasaron de la raya, abusaron de lo que alguien les permitió en algún momento, porque yo no les he permitido nada. Su poderío económico creen les permite abusar de los menos beneficiados, quién les ha encargado tal control? Ningún interés mundial les mueve a realizar estos actos de espionaje, simplemente lo hacen porque lo pueden hacer, esta demostrado, y además por Soberbia, por sus botas. Desconfían del mundo en el que viven. Abusan del vecino. Abusan de los aliados. Estan solos. Id

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