Alina Lorío L.
Corresponsal / Nueva Segovia
El campesino Antonio Candelario Fúnez, de 48 años de edad, murió a las siete de la noche de este miércoles acribillado a balazos por dos sujetos armados que utilizaron la frontera común con Honduras como «trampolín».
El asesinato ocurrió en la casa del occiso, en la comunidad de Brujil, en el municipio de Dipilto, a 300 metros de la frontera con Honduras.
Trece impactos de bala, de pistola calibre 3.80 y 9 milímetros, quedaron en la humanidad de Antonio Candelario Fúnez, a quien los vecinos habían visto durante el día en compañía de quienes le quitaron la vida. La Policía Nacional aún investiga el caso para determinar causas e implicados en el delito.