Teherán/EFE
Irán ha pedido al Consejo de Seguridad de la ONU que tome «medidas apropiadas» ante el ataque el pasado viernes en el sureste del país, cerca de la frontera con Pakistán, en el que fueron asesinados 14 policías, informó hoy la agencia local de noticias Tasnim.
Según las autoridades iraníes, un grupo de hombres armados hicieron una emboscada a un puesto de guardia en Gazbostán, cerca de la ciudad suroriental de Saravan, en la que mataron a 14 guardias e hirieron a otros seis (aunque en un principio se informó que fueron 17 las víctimas mortales).
El embajador de Irán ante la ONU, Muhamad Jazaie, aseguró ayer en una carta a la jefatura del Consejo de Seguridad que «hay evidencias que apuntan a que el acto terrorista lo lanzó el grupo extremista Jeish Al Adl, después de que sus miembros entrasen ilegalmente en Irán a través de las fronteras orientales» y pidió «una reacción apropiada» de ese organismo.
En concreto solicitó un mensaje «a los grupos armados y a quienes los apoyan» de que «no se tolerará la comisión de esos actos criminales».
La mañana siguiente al ataque las autoridades iraníes ahorcaron a 16 condenados a muerte que supuestamente estaban relacionados con el grupo atacante.
El sábado, el Ministerio de Exteriores iraní llamó a encargado de negocios de Pakistán en Teherán para pedir explicaciones por el ataque, según informó la cadena local Press TV.