Entre las actividades diarias es fácil olvidarse de la cantidad de estrés a que estás expuesto. Sin embargo, el cuerpo es muy consciente de ello y la tensión se manifiesta en diversos problemas de salud. Cuando hay un estrés constante, el sistema nervioso se mantiene excitado y con pequeñas cantidades de presión te puedes sentir abrumado. Sigue los siguientes consejos para ganarle la batalla al estrés.
No acumular tensión: la mejor manera de manejar el estrés es evitar que se acumule. Por ello, es importante que estés muy alerta a las señales de tu cuerpo como el cansancio, falta de apetito, insomnio.
Cambia tu enfoque: cuando te sientas tenso, cambia tu atención hacia otra cosa. Busca un lugar tranquilo para sentarte y relajarte. Haz respiraciones largas y profundas. La respiración ayuda a calmar el sistema nervioso.
Ejercicio: es muy fácil usar el estrés como una excusa para evitar hacer ejercicio. Sin embargo, la actividad física equilibra las emociones y elimina la tensión. Además, produce endorfinas, que son las hormonas encargadas de producirte placer.
No recurras a la comida: cuando hay episodios de estrés, muchas personas se refugian en la comida, sobre todo en alimentos dulces que solo aumentan el nerviosismo.
Guarda la calma: tener paciencia es de sabios, dejar que drene todo malestar y solo esperar tranquilamente que toda tempestad pasara, para luego gozar de paz y tranquilidad.
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