Ante el auge del desabastecimiento el gobierno de Venezuela recurre a las importaciones, esquema producido en los últimos años que parece haberse convertido en círculo vicioso.
La producción industrial del sector privado creció 15.36 por ciento entre 1997 y junio de 2013, según el Índice de Precios, Valor y Volumen del Banco Central de Venezuela. La cifra es pequeña si se toma en cuenta que en ese mismo período la población creció 31.3 por ciento, según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE).
La producción de alimentos tampoco creció al ritmo de la población, ya que en 16 años apenas se expandió 19.31 por ciento.
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Rafael Ramírez, ministro de Petróleo y Minas y vicepresidente del área económica, anunció el miércoles que “para resolver dos problemas que nos están afectando mucho, que es el tema del desabastecimiento y tiene una importante presión inflacionaria, estamos preparando una ofensiva, una cosa masiva de importación de alimentos”.
Félix Osorio, ministro de Alimentación, informó el jueves que estaban llegando embarcaciones de distintos países y que entre noviembre y diciembre llegarán alrededor de 400 mil toneladas de alimentos.
La propuesta contra la escasez no luce como la vía más adecuada a juzgar por los resultados obtenidos. Según datos del Banco Central de Venezuela (BCV), el sector público es el que más ha elevado las importaciones en los últimos años. Aun así, las fallas en el mercado, especialmente en alimentos, son recurrentes.
Entre 2003 y 2012 las importaciones públicas crecieron 833 por ciento al pasar de 2.4 millardos de dólares a los 23 millardos de dólares, siendo alimentos una de las categorías en las que más gastan las autoridades. Entre 2007, año en que el Gobierno acentuó la vía hacia el socialismo, y 2012 la expansión de las importaciones públicas es de 243 por ciento.
Las cifras del BCV también muestran que entre el primer semestre de 2012 y el primer semestre de 2013 las importaciones públicas crecieron 24 por ciento al pasar de 10 millardos de dólares a 12.5 millardos de dólares. Pese a esta tendencia, la escasez de septiembre reportada por el BCV fue de 21.2 por ciento.
El BCV señaló que en Caracas, al cierre de septiembre, 16 alimentos estaban en la categoría de serios problemas de abastecimiento con una escasez superior a 41 por ciento.
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