Enna Soza
Las matemáticas son un campo maravilloso de estudio y desarrollo, los que logran penetrar en ese vasto e interesante campo estarán preparados para estudiar otras áreas del saber humano. Estas representan un desafío para docentes, padres y alumnos. Los primeros luchan porque los alumnos la superen académicamente, los segundos buscan clases extras para ayudarlos a pasar el curso y los terceros al no entenderlas a veces se frustran y desmotivan.
La primera escuela del niño es el hogar, es aquí donde se aprende a amar los libros y las ciencias. Para ayudar a los padres en su labor docente en el área de matemáticas comparto las siguientes sugerencias:
1. Inicie temprano: Enseñe a su hijo a razonar de causa a efecto. Relate una historia y haga preguntas al final. ¿Por qué? ¿Cuándo? ¿Cómo? ¿Dónde? Indague su opinión al tema, el personaje y las lecciones que se deducen del tema.
El desarrollo del pensamiento analítico es importante para tener éxito en las matemáticas, debe iniciarse en la infancia, al fomentarse desde temprano evitará dificultades en la escuela secundaria, tenga en cuenta que a medida que se avanza en los grados superiores las matemáticas se tornan abstractas.
2. Aproveche todas las oportunidades para enseñar: Cuando el niño comienza a hablar, enséñele a contar con sus deditos, enséñele a sumar con las frutas y verduras que compra en el mercado. Hágales las siguientes interrogantes: ¿Cuántas naranjas vamos a comprar? ¿Cuántas tenemos? ¿Cuántas faltan o sobran? Sea creativo, cuente los juguetes, los granos, etc.
3. Cultive el pensamiento que las matemáticas no son difíciles porque usted coloca día a día los conocimientos fundamentales, tales como sumar, restar, multiplicar y dividir antes de iniciar la escuela elemental.
4. Provea para sus hijos juguetes educativos acorde a su edad, figuras geométricas, legos, etc. Ellos aprenderán a identificar formas y colores. Los rompecabezas desde uno sencillo de cinco piezas, luego uno de ocho piezas, deje que los armen sin ayuda, los rompecabezas más complejos de más de cien piezas en adelante pueden armarse en familia, esto ayudará a trabajar en equipo. Recuerde que se aumentará la complejidad del rompecabezas hasta que el anterior lo arme sin ayuda. Este tipo de juegos facilita el aprendizaje de la concentración y la perseverancia.
El niño por naturaleza es inquieto, pero necesita aprender que hay momentos para trabajar y otros para jugar.
5. Enseñe a su hijo a realizar cálculos mentales. Antes de hacer las operaciones en papel o usar calculadora, conceda tiempo para que él imagine la operación y obtenga la respuesta, si acierta felicítelo, si no lo logra bríndele una nueva oportunidad. Anímelo para que siempre resuelva sus problemas numéricos mentalmente.
6. Si al llegar a la secundaria su hijo presenta dificultades en esta área, a pesar de haber hecho lo anterior, acompáñelo en el camino del nuevo aprendizaje, trate de encontrar un tiempo adecuado y diario para hacer la tarea juntos, le ayudará a recordar esos temas o aprender algo nuevo, será interesante aprender juntos y si a usted no le gusta esta materia, es una oportunidad para cambiar de opinión y crecer junto a su hijo adolescente, él nunca lo olvidará y será una inspiración para él, al experimentar juntos las exigencias y dificultades que el nivel demanda desarrollará una mayor comprensión hacia su hijo.
Si se siente incapaz de enfrentar este desafío, en la web existen un sinnúmero de vídeos que ilustran cualquier tema de matemática, desde los más elementales hasta las matemáticas superiores, son un excelente recurso para aclarar dudas o profundizar en cualquier tema.
Lo más importante es desarrollar el potencial de nuestros hijos y equiparlos para los desafíos de las matemáticas, es posible que Dios le bendiga con un matemático o ingeniero. La autora es docente del área de matemáticas de secundaria.