Roy Moncada
Más de dos meses han transcurrido desde que la Alcaldía de Managua intervino el muelle turístico Rubén Darío, espacio que era arrendado por el empresario ometepino Milton Arcia, y el futuro del contrato y la inversión en el local siguen navegando a la deriva.
Aunque el contrato que firmó Arcia con el exalcalde Dionisio Marenco estipulaba un alquiler por 17 años, la alcaldesa inconstitucional Daysi Torres inhabilitó el documento de un plumazo en agosto pasado por estar en mora con la municipalidad.
El empresario explicó que la inversión total que inyectó al sitio fue de 2.5 millones de dólares y que para reconstruir el muelle este año gastó 400,000 dólares, dinero que fue prestado a una entidad bancaria y ahora debe ser pagado sin sacarle ganancia alguna.
PRIORIDAD A EXTRANJEROS
El Malecón de Managua hace varios años dejó de ser un sitio inseguro y mal oliente, y pasó a perfilarse como un destino turístico. Ahora que es una atracción para los nacionales y extranjeros, a Arcia le intervienen su negocio y le permiten a inversionistas venezolanos y panameños poner a navegar un barco nuevo.
ARCIA: POSIBILIDAD DE ABANDONAR EL PAÍS
Que pasen los días sin una respuesta del Gobierno central sobre la intervención que protagonizó la comuna en el muelle significa pérdidas para Arcia, provocando que exista la posibilidad de abandonar el país.
“Esto nos ha decepcionado (la anulación del contrato por parte de la municipalidad) al punto de que yo estoy viendo con mi familia que si no lo recuperamos (el muelle o la inversión en este) vender todo y emigrar”, sentenció Arcia, quien dijo que no “ha podido trabajar” y al mismo tiempo contribuir en el avance del país.
“Solo falta que nos quiten los ferris, las fincas y la granja. Aquí hay muchos intereses políticos que no dejan que avance el país”, añadió Arcia, sentado en una silla, en espera de la respuesta que el procurador Hernán Estrada dijo tenerle.
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