Elioconda Cardoza
Hoy 25 de octubre estamos cumpliendo nuestras bodas de oro magisteriales un nutrido grupo de mujeres, maestras centroamericanas graduadas de la Escuela Normal Centroamericana Sor Encarnación Rosal de Antigua Guatemala. El festejo se lleva a cabo en la colonial ciudad en donde el ideal centroamericanista, integracionista, estuvo vivo a inicios de la década de 1960 mediante la idea del entonces presidente de Guatemala, Miguel Idígoras Fuentes al crear una escuela normalista de la excelencia centroamericana. Las alumnas becarias procedíamos de las escuelas normales de los cinco países.
A su vez, en esa época se inició el proyecto de integración centroamericana que ha dado muchos frutos en el área económica, política, diplomática e institucional. Sin embargo cada vez nos alejamos más de ser la patria grande en convivencia pacífica anhelada desde los tiempos de la independencia, sin conflictos fronterizos y pleitos casi personales entre presidentes tan impopulares y conflictivos.
Se han agotado muchos tarros de tinta sobre el tema, pero lo cierto es que los centroamericanos somos un solo pueblo con más semejanzas en la sangre que diferencias en el tiempo a pesar de los metros de tierra y fango que disputamos. Al fin de cuentas muchos de los ricos recursos de esas latitudes no llegan a manos del empobrecido pueblo centroamericano, pero los políticos explotan su obnubilada mente con el patriotismo falso y enfermizo.
El gran grupo de maestras graduadas de esa época hemos dado nuestros frutos en la educación centroamericana y hemos permanecido en contacto a través de los años, en 2010 estuvimos reunidas en Managua. Vale la pena recordar al menos esta vez los nombres de las nicaragüenses integrantes de ese grupo, algunas ya fallecidas:
Graciela Fong, Ruty Durán, Lesbia Saravia, Emelitina Pérez, Ivania Paguaga, Rosa Amelia Jiménez, Berta Loáisiga, Blanca Munguía, Marta Ligia Gómez, Ángela Gómez, Esmeralda Escorcia, Elia Mairena Baca, Blanca Rosa Miranda, Jilma Ulloa, Milagros Guerrero, Cipriana Castillo, Alicia Rivera, Marina Mendoza, Gisela Hernández, Mirna Viales, Elioconda Cardoza, Yalila Espinoza, Elvia Morales, Delmy Ruiz, Lesbia Cisneros, Vilma Pastora, Sonia Ordóñez, Aída Ramos, Élida Bonilla, Rosa Gilma Gutiérrez, María Elena Aráuz, Vilma Mendoza, Mirna García, Guadalupe Zepeda, Carolina Rivera, Dolores Torres, Esther Zapata, Alicia Avellán, Nilda Cardoza, Argentina Dormus, Olga García, Alma Nubia Rodríguez, María Lourdes Baca, Mildred Santos, Norma de la Rocha, Nubia Ortega, Silvia Fajardo, Luisa García, Sara María Pérez.
Agrego a esta lista los nombres de centroamericanas presentes en mi corazón: Dora Larios y Marta Delgado, de Guatemala; Mirna Castro y Edelma Castro, de El Salvador; Estela Alfonso y Emildre Torres, de Honduras y Gilda María Solís, de Costa Rica. La autora es escritora y profesora nicaragüense.