Cuando era niña, recuerdo que cantábamos una canción que decía “La mar estaba serena, serena estaba la mar” y se iba repitiendo, pero cambiando las vocales de manera que decíamos “La mar astaba sarana”, y así sucesivamente con la e, la i, la o y la u.
Con los años empecé a darme cuenta que mientras unas personas hablaban del mar, en forma masculina, otros empleaban la mar, dando un carácter femenino a esa hermosa extensión de agua salada.
Así que la duda me asaltaba siempre, al igual que a muchos lectores que me preguntan si la palabra mar es masculina o femenina.
Lo primero es puntualizar que mar proviene del latín “mare”. Mientras que en latín es una palabra de género neutro, en español su género es ambiguo. Esto quiere decir que admite tanto el masculino como el femenino. La cuestión es, ¿cuándo se usa cada uno?
Normalmente, se usa con género masculino, por ejemplo cuando hablamos de un mar en concreto: decimos “el mar Mediterráneo” y no “la mar Mediterránea”.
Hay otras expresiones en las que también se usa el género masculino: un mar de (que indica abundancia de algo), como “estar hecho un mar de dudas” (dudar mucho) o “estar hecho un mar de lágrimas” (llorar mucho).
Por otro lado, el uso del género femenino es más habitual entre las gentes de mar (marineros, pescadores, etc.). En este contexto existen expresiones como hacerse a la mar, vivir de la mar, y otras similares.
También se usa el género femenino cuando aparece un adjetivo en expresiones que describen su estado como mar calma, mar gruesa o alta mar (también escrito altamar).
Hay otras expresiones que nada tienen que ver con el mundo marinero, pero que llevan igualmente género femenino. Por ejemplo:
—cagarse en la mar (para expresar enfado).
—la mar de (para indicar la abundancia de algo).
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