LA EXIGENCIA DE LOS DERECHOS HUMANOS
En momentos de descomposición y desconcierto, en la vida personal, familiar y social, pienso que es necesario preguntarnos por qué hemos llegado a la situación actual de violación de derechos humanos tan fundamentales como la vida, la seguridad, el desarrollo y subsistencia, la libertad, la justicia, el trabajo, la solidaridad (…). Los datos son escalofriantes y más insultante todavía la indiferencia con la que habitualmente reaccionamos.
Junto a ello es de justicia reconocer la progresiva sensibilización de otros derechos de carácter social, cultural y económico: a la participación, educación, sanidad, cultura; a la paz entre las naciones, a la solidaridad y el respeto de la naturaleza, así como el respeto de la diversidad, de la intimidad y del ejercicio de las libertades reales.
Tras momentos de irracionalismo y de barbarie —a mediados del siglo pasado— se apostó por afirmar la dignidad del ser humano y la voluntad de respetar sus exigencias éticas. Sensibilización que fue plasmándose en declaraciones significativas como: Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948), Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (1976), Declaración de los Derechos del Niño (1959), Declaración sobre la no Discriminación de la Mujer (1967), entre otros.
Se está poniendo de manifiesto que los momentos actuales están exigiendo el redescubrimiento y reconocimiento del protagonista de un cambio: el ser humano. El profesor A. Llano lo expresaba en el siguiente texto: “Sin el reconocimiento de la dignidad de cada persona humana, la defensa de los derechos humanos se queda en vacía retórica, compatible con las hirientes y continuas ofensas a la dignidad personal de millones de hombres. El que sabe lo que es el hombre, sabe por qué se le debe tratar como una intocable ‘res sacra’, tal como lo consideró Séneca. En cambio el que lo considera como un fragmento del cosmos, un simple factor sociológico o de rentabilidad económica, acabará por comportarse de modo humanamente regresivo y terminará por volver a la más primitiva barbarie”.
Ante tal empeño surge el obstáculo de “mentes ilustradas” incapaces de ver la realidad, que es más certera que sus ideologías, sin olvidar concepciones relativistas que desde su error cosifican a las personas convirtiéndolas en elementos o artículos con un valor relativo, inviolables solo hasta el punto en que sea oportuno violarlas para conseguir así un objetivo, en lugar de ser la norma y fuente de la cual reciben su valor. Un símil podría ayudarnos en el empeño por rectificar la situación de desconfianza y de pesimismo: en la situación actual, necesitamos conocer los orígenes y el puerto de llegada y con ello, timoneles que —desde su rectitud, saber, honradez y valentía— sean capaces de llegar a puerto.
José Arnal
PRIMERA DAMA DE LUJO
Me ha parecido un aporte a la historia de Nicaragua muy positivo la pequeña reseña que se publicó en el suplemento Domingo del Diario LA PRENSA, sobre la señora Hope Portocarrero, quien fue primera dama de Nicaragua, siendo esposa del dictador Anastasio Somoza. Realmente hace falta que alguien escriba con mayor profundidad sobre esta mujer que hizo tanto bien a Nicaragua, aún y cuando su marido actuaba de forma opuesta. Hope Portocarrero es una persona admirable por su labor y a quien nunca se le ha dado el justo reconocimiento.
Desde todo punto de vista, doña Hope Portocarrero fue un ejemplo de mujer. Llevó a cabo obras sociales y de infraestructura de gran calidad y buen gusto que nadie ha superado. Y, efectivamente, como dice la reseña, era una mujer bella y elegante, como lo era Jacqueline Kennedy, esposa del presidente norteamericano John F. Kennedy. Personalmente, siempre encontré un gran parecido entre ellas; incluso por la forma sencilla, sobria y elegante de vestir.
Considero que doña Hope Portocarrero tiene un enorme mérito, dado que hizo lo que mandaba su posición, a pesar de estar rodeada de la corrupción, el autoritarismo y la inmoralidad que caracterizaba al gobierno de Anastasio Somoza. Seguramente tuvo una vida muy difícil, pues el dictador no escondía sus infidelidades y era pública la relación con su amante y, sin embargo, esto no impidió que doña Hope cumpliera impecablemente con su papel de primera dama. Me pregunto cuántas situaciones molestas, humillantes y odiosas habrá tenido que soportar esta verdadera dama.
Es lamentable reconocer que, en mis cincuenta años de vida, solo puedo contabilizar en Nicaragua, además de doña Hope Portocarrero, a una sola persona que merece ese título; porque ella además de ser una dama, en todo el sentido de la palabra, utilizó su posición en beneficio de las mujeres, de la niñez y de los pobres, compromiso que practicó toda su vida, mucho antes de llegar su esposo a la presidencia. Me refiero a doña Lila T. Abaunza de Bolaños (q.e.p.d.), por quien guardo gran admiración y respeto.
María José Zamora Solórzano
ECONOMÍA VENEZOLANA NO ES SOSTENIBLE
En algunos artículos anteriores hemos comentado que la economía venezolana viene de capa caída aún y con la cantidad de millones de millones de dólares por la venta de petróleo.
Devaluaciones, inflación, desabastecimiento, exceso de burocracia, autoritarismo, pérdida de soberanía, una deuda externa de 120 mil millones de dólares, que ha crecido 94 por ciento desde 2008, y un despilfarro del gobierno chavista tienen la economía de Venezuela al borde del colapso.
Hace solo unos días, el Washington Post escribió en su Editorial una alerta sobre el régimen del señor . Maduro que dice entre otras cosas que “el gobierno del señor Maduro es asediado por las consecuencias de 14 años de políticas económicas desastrosas: inflación que se ha elevado por encima del 45 por ciento, grave escasez de alimentos básicos, como los alimentos y el papel higiénico, apagones crónicos, incluyendo uno que resultó las luces en el 70 por ciento del país el mes pasado, y una de las tasas más altas del mundo de la delincuencia violenta”. Agrega más adelante: “Aunque parezca increíble, un país que recibe $$90 mil millones al año en ingresos del petróleo carece del dinero para importar bienes de consumo básico”. Termina el editorial afirmando que el gobierno de Maduro “parece estar dirigido hacia el colapso total”.
Todo esto los actuales gobernantes lo saben, pero no lo reconocerán públicamente, el pueblo lo sabe porque lo siente a la hora de comprar, y los organismos internacionales como el FMI declaran que esta economía no es sostenible como veremos a continuación.
El periódico Universal informó el 11-10-13 que el Fondo Monetario Internacional (FMI) afirma que la situación económica en Venezuela “no es sostenible”. El director del Departamento del Hemisferio Occidental del organismo señaló que deben hacerse “correcciones” en la economía venezolana para hacer frente a estos “desequilibrios que hacen que la situación actual, no sea sostenible”, a no ser que “se hagan correcciones”.
Agrega el comunicado que la inflación subió en Venezuela y que los indicadores de escasez son muy importantes, aseguró a la agencia EFE Alejandro Werner, director del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI.
Y nos dice además que los últimos cálculos del organismo internacional señalaron que la inflación en Venezuela terminará en el 2013 en un 46 por ciento y el crecimiento será de un 1 por ciento para este año.
Si no se cambian las directrices y se continúa con las políticas económicas que hasta el momento ha definido el gobierno chavista, el colapso de la economía vendrá y con ello la del gobierno actual.
Carlos Vílchez Navamuel
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