Mientras se acerca el inicio de la novena edición de la Liga de Beisbol Profesional, hay muchas inquietudes que se vienen de golpe y que solo con el tiempo podremos resolver. Una es: ¿quién será el nica que más impactará?
En el pasado torneo, en el que Yurendell DeCaster fue la gran figura con los Tigres, al atrapar la triple corona, Ramón Flores fue su sombra. Incluso, puso en riesgo el cetro de los jonrones y al final terminaron nivelados.
Flores acumuló .321 en su promedio, con 41 remolques y los 13 jonrones con los que compartió el liderato con el jugador de Curazao. Ahora viene de una liga en México, metió nueve palos a la calle y asegura que viene más filoso.
Ramón es quizá el jugador de más talento que hay entre los jardineros nicas. Es muy completo, pero en ocasiones acelera demasiado y termina afectándose. Si canaliza bien su entusiasmo y dinamismo, vamos a verlo impactar.
No hay que perder de vista a Dwight Britton, jugador de varias herramientas que está en plena etapa de madurez. A Britton, igual que a Flores, los debe ayudar el estadio de Rivas, que es favorable para los artilleros derechos.
De ningún modo hay que subestimar a Jimmy González, quizá el mejor bateador del país; a Ofilio Castro, artillero probado en todos los terrenos, ni a Jilton Calderón, un chavalo que ya “escupe en rueda”.
Hay que estar atentos a Renato Morales, quien a pesar de batear .327, pasó inadvertido, porque en otras ediciones voló sobre .370. Y de Darrell Campbell, quien “quemó” el “Pomares” y creció como amenaza. Además, registró .333 en la liga pasada con los Leones.
Y no descuidemos a Cheslor Cuthbert, el chavalo de 20 años, quien pese a sus cifras pobres es un cartucho de dinamita próximo a explotar.
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