Ramón H. Potosme
El especialista nicaragüense en derecho internacional Norman Miranda, considera que lo más importante en los alegatos ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), en el diferendo limítrofe entre Costa Rica y Nicaragua, está por venir.
Hoy correspondió a Nicaragua responder a los alegatos hechos por Costa Rica ayer, en los cuales acusó al país de abrir dos caños en la zona en disputa.
Miranda asegura que los países se dejan los elementos más importantes para la última etapa de audiencias. En todo caso, el jurista indica que Nicaragua ha mantenido una línea de retirar personal de la zona en litigio.
A criterio de Miranda, Costa Rica no presentó pruebas porque no hay certeza de que la foto tomada haya sido en territorio nicaragüense, ni que los canales hayan sido hechos por el hombre.
Sobre los argumentos de Costa Rica respecto a la presencia y estacionamiento de personal, eso ya no existe porque ha sido retirado del sitio; y el otro planteamiento de daños ambientales irreparables, es irónico según Miranda, pues la carretera costarricense en la ribera sur del río es la que causa una exagerada sedimentación.
El especialista en derecho internacional no cree que la CIJ vaya a ampliar las medidas cautelares porque se enmarcan en la más clásica tradición de medidas cautelares. En todo caso, según Miranda la Corte podría instar a las partes a que suscriban un protocolo para que evalúen el cumplimiento de las medidas cautelares y así se eviten interpretaciones subjetivas nacionales.
Si esto ocurriera, agrega, no sería una novedad y la ampliación de medidas cautelares serían un reprís del tercer punto de las medidas impuestas por la CIJ en el 2011.
La CIJ estableció entre las medidas cautelares, que los estados en conflicto informen a la Corte sobre el seguimiento de las medidas. Esta parte, explica Miranda, empuja a que Costa Rica y Nicaragua transen una solución de compromiso.