Corresponsales
Un suplicio vivió la población de Chontales, Río San Juan y la RAAS el pasado fin de semana al permanecer por más de veinte horas sin luz.
El problema ocurrió, según Jorge Katín, director de Comunicaciones de Unión Fenosa, por fallas en las líneas de transmisión de la Empresa Nacional de Transmisión Eléctrica (Enatrel).
Katín explicó que tras fallar el sábado la energía en Chontales, Río San Juan y la RAAS, la cuadrilla de Enatrel localizó a eso de las siete de la noche una torre caída, identificada como la estructura 920 que se ubica entre Boaco y Juigalpa, en el kilómetro 110. Los obreros lograron restablecer la energía el domingo a las 6:00 a.m. Sin embargo, a las 11:00 de la mañana se produjo un disparo que dejó a estos departamentos sin energía nuevamente.
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El problema se logró resolver a las 3:00 de la tarde de ayer. “Confiamos que no vuelva a suceder, parece que todo se debió a los vientos que derribaron la estructura”, dijo Katín, quien insistió que los problemas fueron en las líneas de transmisión y no de distribución.
Afectados
A pesar de que los pobladores ya tienen energía eléctrica, estos aseguran que las más de veinte horas sin luz los afectó, sobre todo a los comerciantes.
Orlando Centeno, propietario de la carnicería Amerrisque, en Juigalpa, afirmó que contaba con más de cincuenta quintales de carne de res y más de 55 de pollo, “el cuarto frío solo mantiene, ya la carne está sangrando y corro el riesgo de perderla”. Aseguró que paga más de 12,000 córdobas mensuales por el servicio de energía y cada vez las facturas van para arriba.
En Bluefields, el presidente de la Cámara de Turismo, Carlos Eddy Monterrey, se quejó de la mala situación económica que viven los dueños de los negocios en la zona y a eso además sumarle el problema energético.
Monterrey sostuvo que tiene reportes de dueños de negocios turísticos que han perdido exhibidores, refrigeradoras, equipos de sonido, entre otros, debido a la brusca suspensión y regreso de la energía.
“Esos problemas energéticos nos afectan económicamente, dañan los aparatos, además, cuando no hay energía la gente no sale de sus casas, no visitan los negocios, y eso ha provocado que nuestro sector tenga un bajón del cincuenta por ciento de pérdidas”, lamentó Monterrey.
En Nueva Guinea los dueños de negocios también reaccionaron molestos. “Para poder salvar nuestros productos, tenemos que mantener encendida nuestras plantas eléctricas por largos espacios, gastando dinero en combustible y de esa manera salvamos la carne, mariscos y otros productos perecederos que sin energía se descomponen”, señalo el exalcalde Julio Quintanilla.
La falta de energía afectó además el abastecimiento de agua en estas zonas.
(Sergio León, Tatiana Rothschuh, Jerónimo Duarte y Auxiliadora Martínez).
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