Algunos escenarios de la vida están diseñados para que las mentiras parezcan verdades y algunos otros para mentir sobre las verdades.
Algunos textos de consulta definen a los políticos “como aquellas personas quienes son elegidas o nombradas como representantes del pueblo para el mantenimiento, gestión y administración de los recursos públicos quienes a su vez deben velar por el interés general de los ciudadanos, actuando en todo momento dentro de una ética profesional de servicio al pueblo y no hacia sí mismo buscando beneficios personales”.
Para nosotros los ciudadanos quienes hemos sido testigos presenciales a través de los años de los diferentes gobiernos de turno, este concepto no siempre corresponde con las acciones que hemos visto de algunos políticos, quienes una vez electos, nombrados y posicionados en sus cargos parecen olvidar las promesas hechas que casi llegan a convertir en profecías a cambio de conseguir ya sea el voto para ser electos o el apoyo a su gestión actual. Pareciera que algunos de ellos sufren de amnesia temporal olvidando por completo el compromiso y la responsabilidad que asumen al ser electos como representantes del pueblo, por lo cual resulta muy acertado citar al escritor británico Bertrand Russell cuando dijo: “Los científicos se esfuerzan por hacer posible lo imposible. Los políticos por hacer lo posible imposible”.
No se puede calificar, juzgar o culpar a todos los políticos por las buenas o malas acciones de unos u otros, ya que a través de los tiempos y de la historia han existido personajes ilustres y valientes, verdaderos héroes en la vida política de las naciones que han llegado hasta dar su vida por defender sus ideales de libertad, de justicia social, de paz y quienes serán recordados, aplaudidos y admirados por generaciones.
Usted más de alguna vez habrá escuchado alguna de estas frases reiterativas y decorativas, que en su momento suenan muy convincentes y hasta bonitas en boca de algunos políticos que casi siempre las pregonan después de cargar algunos niños y abrazar algunos ancianos, pero la realidad es que no siempre lo que se dice es lo que se piensa o lo que se hace. ¿Cuáles serán mentiras y cuáles verdades? Les dejo la interrogante.
Compatriotas, necesitamos de sus votos para lograr un cambio en nuestro país y de paso hacen realidad mi sueño de llegar a la presidencia. Yo no soy político soy un servidor del pueblo quien a su vez vive de la política y se sirve del pueblo.
Vamos todos a las calles a luchar por nuestros derechos mientras nosotros los políticos los vemos por televisión. Vivimos en democracia pero el que decide qué hacer y cómo hacerlo soy yo.
Salgan a votar masivamente, hoy más que nunca la patria los necesita. Esto siempre y cuando voten por mí.
¡Aquí está la oposición! ¿Cuál? ¿Dónde? la que se opone a todo y a todos porque no son quienes están gobernando.
Los índices de violencia han disminuido para la tranquilidad de todos los ciudadanos. Mientras los asesinatos, robos con violencia, femicidios y extorsiones siguen en aumento.
La economía del país va por buen camino para unos cuantos, porque el pobre sigue siendo más pobre y en estos tiempos lograr conseguir un empleo se ha vuelto una inagotable y persistente búsqueda.
Por otro lado como testigos presenciales que hemos sido de este escenario sabemos que hay verdades que nunca dejarán de ser lo que son.
“Se puede engañar a algunos
todo el tiempo y a todos algún tiempo,
pero no se puede engañar
a todos todo el tiempo”.
Abraham Lincoln
Como dicen por allí por todo esto y lo que aún nos falta por ver los políticos se parecen cada vez más a lo que la gente piensa y dice que son. La autora es periodista.
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