AFP/EFE
Los republicanos votaron a favor de extender el tope de la capacidad de endeudamiento del Gobierno estadounidense por seis semanas, pero solamente si el presidente Barack Obama accede primero a mantener nuevas negociaciones para reducir el gasto presupuestario.
“Cuanto antes se solucione mejor”, afirmó este miércoles la directora gerente del FMI, Christine Lagarde en referencia al tope de endeudamiento federal de 16.7 billones de dólares que se alcanzará la próxima semana en EE. UU.
El techo de la deuda estadounidense centró la atención tanto de Lagarde como del presidente del Banco Mundial, Jim Yong Kim, quien apuntó que en el 2011, cuando se mantuvo la incertidumbre sobre el techo de la deuda hasta el último minuto, los países emergentes sufrieron las consecuencias.
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La congresista republicana Cathy McMorris Rodgers, dijo que el plan de corto plazo que propusieron los republicanos, establece “un aumento temporal en el techo de la deuda que daría tiempo para negociar”.
Por su parte, el presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner espera “que el presidente vea esto como una oportunidad y un esfuerzo de buena fe de nuestra parte para acercarnos a mitad del camino a lo que nos exige para que comiencen estas negociaciones”. Boehner volvió a culpar a los demócratas de la debacle fiscal.
El líder de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid, insistió en que su partido negociará con los republicanos solamente cuando se reabra la Administración federal, parcialmente paralizada desde el 1 de octubre, y haya un acuerdo para elevar el techo de la deuda.
Si la Administración se reabre y los republicanos aceptan aumentar el límite de endeudamiento “negociaremos sobre cualquier cosa”, dijo Reid a los periodistas tras haberse reunido con el presidente Barack Obama en la Casa Blanca.
DEBE IR A VOTACIÓN
La propuesta republicana, negociada a puerta cerrada, podría ser sometida a votación en el Comité de Reglas, pero debe ser votada en el pleno de la Cámara de Representantes.
El plan republicano extenderá, temporalmente y sin condiciones, el techo de la deuda nacional que se alcanzará el próximo 17 de octubre, y fue presentado como un gesto de buena voluntad para iniciar las negociaciones encaminadas a resolver la parálisis del Gobierno, que hoy cumple 11 días.
Sin embargo, no responde a la exigencia del presidente de que se restablezca inmediatamente la financiación de la Administración central.
Poco después, el vocero de la Casa Blanca, Jay Carney, dijo que Obama “está contento” de que los republicanos estén pensando con “la cabeza fría” y que parece haber “un reconocimiento de que caer en morosidad no es una opción”.
Aunque Obama prefiere una solución a más largo plazo “a estas crisis fabricadas”, el anuncio de los republicanos “es una señal alentadora” de que la oposición empieza a sopesar las consecuencias económicas de no elevar el techo de la deuda, dijo Carney en rueda de prensa.
Hoy el mandatario estadounidense tiene previsto reunirse con la minoría republicana del Senado.