Humberto Galo Romero
Lizardo Avendaño es el director ejecutivo del Buró Jurídico Centroamericano, un despacho que a petición de un cliente ha entablado una demanda en contra de la Organización César Augusto Lacayo (Ocal), una de las mayores empresas importadoras del país.
La demanda fue interpuesta por Avendaño ante el Ministerio de Fomento, Industria y Comercio (Mific) y la causa establecida es publicidad falsa y engañosa (estafa por peso y contenido), la cual según el abogado está registrada en el expediente número 0119-2013.
Desde inicios de esta semana, previo a la elaboración de esta nota, LA PRENSA intentó contactar a representantes de Ocal para incluir su versión, sin embargo hasta la hora de nuestro cierre no hubo una respuesta concreta oficial a las gestiones realizadas vía correo electrónico, llamadas telefónicas e inclusive visita a las instalaciones de la empresa. Pero prometieron atendernos.
“A finales de julio de este año mi representado adquirió varios paquetes del producto sazonador de pollo de la marca Don Julio, este producto es de origen hondureño y es distribuido en Nicaragua por la empresa Ocal; al abrirlo notó que este traía poco contenido, pensó que se trataba de algo fortuito, sin embargo, al abrir otro paquete se encontró con la misma situación”, dijo Avendaño.
De acuerdo con el abogado, su representado procedió a pesar los otros paquetes y descubrió que estos pesaban mucho menos que el gramaje que se refleja en la etiqueta. “El paquete que se vende en las pulperías del país señala que pesa 56.7 gramos, pero su peso real era de 45.8 gramos”, dice Avendaño.
¿QUÉ DICE LA LEY?
Según el abogado, el artículo 19 de la Ley de Defensa de los Consumidores (Ley 182), en vigencia cuando inició este proceso, establece como publicidad falsa o estafa cuando en cualquier tipo de información se induzca al consumidor a engaño, error, confusión sobre las características básicas del producto a vender o el servicio a prestar tales como dimensión, cantidad, calidad, utilidad, durabilidad u otros.
Según Avendaño, la demanda fue interpuesta en el Mific en agosto, sin que hasta ahora haya existido una respuesta por parte de Ocal, a pesar de que la empresa está ya enterada.
¿Qué piden? Decomisar los productos que no tengan el peso exacto ya que están causando un daño económico al consumidor; que el Mific sancione pecunariamente a las empresas involucradas (fabricante y distribuidora) en este engaño y que además estos ofrezcan una disculpa pública a todos los consumidores.
Además solicitan que se gire un oficio a las oficinas de importaciones de la Dirección General de Aduanas para que esta remita cuántos productos importó la distribuidora Ocal de la marca Don Julio, con fecha de elaboración entre el 15 y el 20 de mayo del 2013, y que se gire oficio al laboratorio de alimentos del Mific para que este verifique el peso exacto del producto ofrecido por la distribuidora bajo la marca Especias Don Julio.
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