MARTHA VÁSQUEZ
Sergio Ramón Meléndez Aguilar, uno de los señalados de participar en el asesinato de William Calderón, el pasado 28 de septiembre, tenía orden de captura y allanamiento desde el 18 de julio de este año, por una acusación de homicidio en perjuicio de Marlon Antonio Salinas Sánchez.
La orden la giró el juez Carlos Solís Solís, según expediente electrónico del Juzgado Décimo Distrito Penal de Audiencia a petición del fiscal Medardo Trejos, quien presentó la acusación contra Meléndez el 15 de julio de este mismo año.
Sin embargo, esto no roló en el expediente por el asesinato de Calderón, personaje investigado en el 2006 por supuesto vínculo con el asesinato, extorsión y robo contra el dueño de clubes nocturnos, Jerónimo Polanco.
VÍNCULO POLICIAL
Blanca Chavarría, esposa de Meléndez, confirmó que su esposo es fundador de la Policía Nacional y que fue miembro de la Dirección General de Seguridad de Estado y que participaba en competencias de tiro en el polígono, razón por la cual tiene “muchos amigos policías”.
En ese entonces, Meléndez se identificó como abogado y notario y se presentó en la Corte Suprema de Justicia (CSJ) como apoderado legal de los narcos. En ese entonces, el abogado Pánfilo Orozco dijo que Meléndez no era abogado y que lo conocía porque lo había defendido cuando lo acusaron por robo frustrado y que en 1997 tenía un caso por estafa.
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Mientras tanto, familiares de Pedro Alonso González, a quien la Fiscalía responsabiliza directamente de disparar contra Calderón, afirman que fungía como suboficial mayor activo de la Policía Nacional y que fue condecorado y premiado durante años por su destacada labor como francotirador de las fuerzas especiales de intervención rápida de la Policía, conocidas como Tapir.
“Participó en grandes quiebres de droga”, dijo Ninoska Matute, esposa de González.
Calderón, ahora fallecido, también fue identificado durante la investigación en el 2006 como informante de la Policía cuando el comisionado mayor Carlos Bendaña era jefe de la Dirección de Investigaciones Económicas (DIE) y cuando fue jefe de Managua. Ahora en retiro.
ROBO DE ARMAS
Mery Esperanza Hernández, esposa del ahora occiso, afirmó (al día siguiente del crimen) que Calderón fue llevado a la Dirección de Auxilio Judicial para ser investigado por el robo de armas en el Taller Maynard (propiedad de Donald Maynard Acevedo, tío del comisionado general Javier Maynard, quien funge como subdirector de la institución del orden), que resultaron ser armas de la Policía, pero que lo habían dejado ir porque “estaba limpio”.
En el caso del robo de armas, el procesado Gerardo Ocón Olivas, uno de los procesados,
señaló a comisionados de la Policía Nacional de traficar armas hacia Honduras; sin embargo, la institución minimizó el señalamiento diciendo que venía de un condenado.
“Marcos y Pedro Sobalvarro y (Donald) Maynard conocen a los comisionados involucrados. Los comisionados mandaban las armas y (Donald) Maynard se encargaba de vender las armas en su taller a gente privada que trafica armas”, expresó Ocón en la audiencia de juicio en el Juzgado Sexto Distrito Penal de Juicio de Managua.
Meléndez ahora es acusado de fabricar, traficar y tener armas de fuego, pero en el 2002 también la Policía del Distrito Seis lo detuvo por encontrarle un pequeño arsenal de armas y el supuesto robo de un vehículo.
El vocero policial, comisionado mayor Fernando Borges negó cualquier vinculación entre los casos y dijo que buscan a un tercer sujeto que conducía la moto en que se transportaron los asesinos de Calderón.
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