Algunas de las principales autoridades de TSK, junto a personeros de Gas Natural, cuando se confirmó oficialmente la salida de esta última del escenario de la distribución eléctrica en Nicaragua. LA PRENSA/Archivo

Intereses en fusión de Disnorte y Dissur

La decisión de la distribuidora eléctrica TSK Melfosur de fusionar Disnorte y Dissur contraviene los principios de libre competencia establecidos en el proceso de privatización de este sector, además de favorecer los intereses fiscales de esta empresa, a la que se señala de estar vinculada a Albanisa, el conglomerado petrolero controlado por la familia presidencial, de acuerdo con el consultor jurídico especializado en temas energéticos, Oscar Carrión.

Moisés Martínez

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Distribuidora del Sur (Dissur) era la empresa que estaba en quiebra financiera, lo cual habría sido la razón principal para fusionarla con Distribuidora del Norte (Disnorte).

Se desconoce cuál era el estado de las cuentas en la que se encontraba Dissur, pero al momento de firmar la entrega de la concesión a TSK, Gas Natural registraba una deuda de 100 millones de dólares.

El Estado mantiene un 16 por ciento de las acciones en TSK, además de un cargo en la Junta Directiva. Sin embargo, investigaciones de LA PRENSA revelaron que antiguos empleados de Albanisa estaban asumiendo algunos de los principales cargos en TSK.

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La decisión de la distribuidora eléctrica TSK Melfosur de fusionar Disnorte y Dissur contraviene los principios de libre competencia establecidos en el proceso de privatización de este sector, además de favorecer los intereses fiscales de esta empresa, a la que se señala de estar vinculada a Albanisa, el conglomerado petrolero controlado por la familia presidencial, de acuerdo con el consultor jurídico especializado en temas energéticos, Oscar Carrión.

“Como hay interesados, allegados al Gobierno en el negocio de la energía, en el negocio de la generación, en el manejo del petróleo, ahora que se supone que son ellos los que están detrás de esta empresa TSK, ahora olvidan lo que el mismo Daniel Ortega dijo en el 2007, cuando dijo que él iba a resolver el pecado original, que fue como él mismo llamó al proceso de privatización de la energía”, recordó Carrión.

LA PRENSA buscó nuevamente la versión del vocero de TSK, Jorge Katín, pero se nos dijo que este se encontraba fuera de la empresa. Tampoco nos respondió nuestras llamadas a su móvil.

En la edición ayer revelamos la renuncia hecha por Dissur de sus derechos de explotación de su área de concesión, entregándola a su empresa hermana, Disnorte.

“Ahora que existen estos intereses, en vez de promover que dos empresas paguen por separado al fisco, ahora quieren ahorrarse recursos, porque aunque la ley les permita el monopolio en su área de concesión, estamos condenando a los nicaragüenses a tener un solo concesionario, cuando mañana una empresa podría ser dueña de Disnorte y otra de Dissur, y que por medio del avance tecnológico, abrirse la posibilidad de que ambas empresas compitan”, opinó Carrión.

TSK controla la distribución eléctrica de Nicaragua desde febrero de este año, cuando adquirió las operaciones en el país de Gas Natural, en un proceso turbio debido a la poca transparencia de este, ya que a la fecha todavía se mantiene oculto el protocolo de entendimiento sobre este acuerdo.

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COMENTARIOS

  1. Jean
    Hace 13 años

    Oscar, indaga un poco más, no hay problemas con la fusion ya que los dueños de DISSUR son los mismos de DISNORTE, por lo tanto, no hay problema con el tema fusion.

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