Sin llegar a ser espectacular, Vicente Padilla realizó una labor aceptable con los Medias Rojas en la campaña del 2012. Su balance de 4-1 y 4.50, más 51 ponches en 50 innings, indicaba que podría ser atractivo para otros clubes, una vez que Boston no se interesó.
Y fue atractivo. Dos equipos de la Americana y uno de la Nacional expresaron el deseo de contar con Padilla en su bullpen, pero Vicente insistió en volver a ser abridor, factor que lo borró de las listas y fue cuando apareció la posibilidad de ir a Japón.
La oferta de los Halcones de Fukuoka resultó muy atractiva (2.5 millones de dólares) y sería instalado como abridor. Pero de nuevo su brazo volvió a flaquear y su actividad se redujo a 16 partidos, con balance de 3-6 y 3.84 en 58.2 entradas con 40 abanicados.
Ahora se informa que los Halcones no planean renovarle el contrato para el 2014, lo que, sin duda, parece precipitar el avance de Padilla hacia el final de sus días como lanzador. ¿Tendrá más que ofrecer Padilla? Estoy entre quienes creen que sí, pero nunca se sabe.
Después de ver ejemplos como los de Bartolo Colón o Freddy García, quienes volvieron a las Mayores a pesar de haber dado la impresión que no tenían más balas, quizá valdría la pena pensar en que Padilla podría intentarlo. La clave es la salud de su brazo.
Denis Martínez quedó fuera de los Marineros en 1997, tras acumular 1-5 y 7.71, pero al año siguiente estaba de vuelta con Atlanta y con marca de 4-6 y 4.45, contribuyó con los Bravos y despojó a Juan Marichal del récord de más éxitos para un latino.
¿Por qué no lo puede intentar Padilla?