Julio César Castillo Ortiz
En las noticias, calles y a nuestro alrededor podemos darnos cuenta que el mundo está invadido de amargura, odio, egoísmo y falsedad. Gracias a esto es que surgen derramamientos de sangre entre las naciones, los cuales últimamente han dejado en Siria más de 110,000 personas muertas y dos millones que han abandonado sus hogares. A la vez un asalto terrorista en un centro comercial en Kenia dejó un saldo de 67 muertos.
Acontecimientos catastróficos de este tipo forman parte de la panorámica mundial. Tan solo vemos hacia atrás y recordamos el ataque terrorista del 11 de septiembre de 2001 en los Estados Unidos, donde se vieron afectados edificios trascendentales, como las Torres Gemelas y El Pentágono, muriendo aproximadamente tres mil personas.
Si reflexionamos sobre la situación actual de la sociedad, los males cada día se incrementan, podríamos, entonces, preguntarnos: ¿dónde está Dios cuando sucede algo malo? La respuesta radica en el estilo de vida que hemos optado tener.
Anne Graham hija del respetado conferencista Internacional doctor Billy Graham, en una entrevista dio respuesta a la siguiente pregunta: ¿Cómo pudo Dios permitir que sucediera esto? (Refiriéndose al ataque del 11 de septiembre de 2001 en los Estados Unidos). Anne dio una respuesta llena de sabiduría. Dijo: “Al igual que nosotros, creo que Dios está profundamente triste por este suceso, pero durante años hemos estado diciéndole a Dios que se salga de nuestras vidas”.
“Siendo Dios el caballero que es, se ha retirado, entonces, ¿cómo podemos esperar que Dios nos dé su bendición y su protección cuando le hemos exigido que nos deje solos?”, expuso Anne.
La joven cristiana cuestionó un sinnúmero de tendencias que han promovido la corrupción de la sociedad, y por consecuencia han atraído las actuales perversiones en el mundo. En esta ocasión retomaré, entre sus argumentos, tres iniciativas que han sido mortales para la sociedad; la primera fue cuando Madalyn Murray O'Hair se quejó de que no quería que se orara en las escuelas y dijimos que estaba bien, ella fue asesinada junto con su hijo y su nieta por uno de los miembros de su asociación, y hasta hace poco se descubrió su cuerpo.
Como segundo gran error, alguien dijo que mejor no se leyera la Biblia en las escuelas. La Biblia dice: “No matarás, no robarás, amarás a tu prójimo como a ti mismo”. Y dijimos que estaba bien. El doctor Benjamín Spock dijo que no debíamos pegarles a nuestros hijos cuando se portaran mal porque sus pequeñas personalidades se truncarían y podríamos lastimar su autoestima. Concluimos que los expertos saben lo que están diciendo, y dijimos que estaba bien. El hijo del doctor Spock se suicidó.
Y por si fuera poco, la industria de las diversiones dijo: hagamos un espectáculo por televisión y películas que promuevan lo profano y la violencia, el sexo ilícito; grabemos música que estimule las violaciones, el uso de las drogas, los suicidios, los temas satánicos y las depresiones. Y dijimos que estaba bien. Como resultado la mayoría de la juventud tiene conductas delincuenciales, depresivas, viciosas y suicidas.
Vemos que la respuesta de Anne deja claramente que la sociedad en su afán por crear tendencias modernas, ha mandado a la basura a Dios para luego preguntarnos, ¿dónde está Dios cuando el mundo está en proceso de destrucción?, ¿dónde está Dios cuándo la ambición es más fuerte que los lazos de fraternidad entre las naciones?
Lamentablemente el mundo se ha dejado influenciar por diferentes corrientes y teorías, la gente sigue sin cuestionamiento lo que aseguran los expertos, pero nos hemos olvidado que el único camino para acabar con la violencia, corrupción mundial y alcanzar una mejor sociedad, radica en Jesucristo, Dios mismo que vino al mundo despojándose de su linaje divino para redimirnos del pecado, que nos lleva a la muerte; y enseñarnos un solo mandamiento: “Ámense como yo los he amado”.
El autor es Presidente de la Asociación Cristiana Jesús está Vivo.
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