Martha Vásquez
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Lejos de resolverse la situación que enfrenta Álvaro Montealegre, Roberto Bendaña y Hugo Paguaga, esta se complicó más ayer después que la Fiscalía amplió la acusación por estafa agravada y ofrecimiento fraudulento en perjuicio de 12 víctimas más y agregó el delito de crimen organizado.
Este último delito podría llevar a la cárcel a los procesados porque, según el fiscal Douglas Vargas estudiarán la posibilidad de solicitar el cambio de medida cautelar de arresto domiciliar con custodia a prisión preventiva.
“En audiencia lo veremos porque el delito de crimen organizado, según la ley se debe llevar a cabo con el acusado en prisión. Vamos a valorar su solicitud en audiencia”, dijo el fiscal, después de interponer el escrito de ampliación de la acusación.
Para Harlen Huete, abogado de Álvaro Montealegre el delito de crimen organizado no existe y considera que es un mecanismo de presión para que paguen.
“Es una amenaza legal. No conozco la ampliación de la acusación, pero demostraremos que no existe el delito de crimen organizado, pues no reúne los requisitos planteados en el artículo 393 del código penal”, dijo.
Entre las víctimas figuran doce personas y organizaciones, incluyendo el grupo de monjas del Colegio Teresiano, que iniciaron el caso. Ellos invirtieron en una empresa formada por los acusados, que ofrecían certificados de inversión y altas ganancias.
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