Lucía Vargas
Raúl Xavier García fue sepultado ayer en la tarde en el cementerio municipal de Granada, tras una misa de cuerpo presente en la iglesia La Merced.
García partió dejando conmoción y tristeza en el gremio de escritores, así como entre sus familiares y amigos.
Antes de darle el último adiós se le rindió un homenaje póstumo en el salón principal del Palacio de la Cultura Joaquín Pasos Argüello, de Granada, por parte de la Asociación de Promotores de la Cultura (APC), Alcaldía Municipal y otras organizaciones.
“Era un autodidacta, no escribía cualquier cosa que le inspirara, nos deja un legado de buena poesía, pero además su amistad, su humildad y sobre todo varios poemarios que han quedado para la historia”, manifestó el poeta Luis Vega Miranda.
María Isabel Tiffer Alduvin, propietaria del cafetín literario Kolschitzky, citó haber conocido a Raúl Xavier hace seis años, que compartió con el también ahora fallecido Wilfredo Álvarez, miembro de los Bisturises Armónicos.
“Raúl fue para mí un gran señor, un gran amigo, una persona sencilla, un poeta humanista, así lo recuerdo y nos deja un gran vacío”, dijo.