Cartas al Director

La TUC, otra gran estafa

Francisco Alvarado, flamante director vitalicio del Instituto Regulador de Transporte del Municipio de Managua (Irtramma), quiere vendernos la idea de que un pedazo de plástico es la fórmula mágica para entrar a ser parte de los países civilizados del mundo en el transporte. Esa es para él “la modernización”. Como si fuéramos primitivos y no conociéramos las tarjetas, las recargas y toda la estafa que hay en ellas.

Aparte de querernos tratar como ignorantes, es un acérrimo defensor de la empresa que está montando el sistema y no se comporta como un representante del Estado, que más bien debería velar por los mejores intereses de la población sino que da mucho que pensar sobre sus verdaderas intenciones e intereses en este proyecto.

Evidentemente, la empresa en cuestión ha tenido muchas fallas técnicas y administrativas y está afectando a la población, quitándole tiempo en largas filas para obtener las tarjetas. Ha comenzado también a esquilmarla a través de las recargas, pero con una sonrisa en los labios y sin ninguna preocupación aparecen las guapas jóvenes de la empresa diciendo que todo está bien, que el sistema funciona perfectamente. Y el señor Alvarado en vez de exigir a la empresa regaña a los usuarios.

Digo que esto es una estafa, en primer lugar porque la tarjeta no es ningún servicio de interés y beneficio para el usuario, sino que es parte del sistema de cobro de la empresa y eso debe ir en sus costos, los usuarios no tenemos porque pagar eso. Solo en Managua son 800,000 usuarios y cada tarjeta vale 50 córdobas. Solo allí la empresa obtiene 40 millones de córdobas, y en los constantes errores o “fallas” en las recargas, supongamos, por lo bajo, que le sacan a la población 0.50 centavos en promedio por día, serían 400,000, multiplicado por 30 días significan 12 millones de córdobas mensuales y 144 millones anuales.

A todo eso hay que sumar las grandes pérdidas de tiempo, las molestias que están causando a la población y el hecho de que no van a mejorar en nada el sistema de transporte. Incluso lo van a hacer más ineficiente y engorroso, le van a sacar a la población por lo menos 184 millones de córdobas en el primer año, por asuntos que no tienen nada que ver con el precio del pasaje del bus. ¡Y ahora quién podrá defendernos!

Eduardo Cáceres

¿Y los beneficios de los usuarios?

Para que los usuarios del transporte colectivo capitalino urbano acepten con seguridad y confianza la “modernización” de este servicio público bastaría que alguien responda la siguiente pregunta: ¿Cuáles son los beneficios que reciben los usuarios con el cambio en la modalidad de pago del pasaje en los autobuses?

Hasta ahora lo que se divisa son los objetivos de la implementación de la tarjeta electrónica en las unidades de transporte colectivo: 1) Evitar que los conductores supuestamente dejen de robarles a los transportistas. 2) Que la empresa que maneja el nuevo sistema de pago del pasaje obtenga suficientes dividendos como para compartirlos con quienes autorizaron esta nueva técnica de modernización. Por eso también habría que preguntarse: ¿Si no beneficia a los pasajeros de los autobuses urbanos de este municipio, a quiénes beneficia?

Pero ¿qué les toca a los de a pie? Hacer un esfuerzo extraordinario para obtener la bendita tarjeta, y más adelante buscar dinero extra para comprar esa misma tarjeta que todavía es gratuita. O sea que — en vez de facilitar y reducir los costos – dificulta y encarece el pago de la tarifa del transporte; es decir, es más bien un aumento disfrazado del pasaje. Habría además que preguntar qué se entiende por “modernización”.

¿Y qué reciben los usuarios a cambio? Ahora más bien hay que perder más tiempo para recargas de la tarjeta, con la posibilidad real de que se pierdan algunos pasajes, lo que no sucedería sin tarjeta. Aparte de la falta de estudio de factibilidad, consultas a los sectores involucrados, concesión sin licitación, etcétera, como es costumbre en el actual régimen de facto. ¿Socialista, cristiano, solidario? Más bien capitalismo salvaje.

Todo esto en detrimento de una inmensa cantidad de pasajeros que no tienen quien los proteja. ¿Quién los va a defender? ¿El Chapulín Colorado? Si este ni siquiera se puede defender a sí mismo. Aquí lo que cabe es el antiguo lema del socialcristianismo: solo el pueblo salva al pueblo.

Adolfo Bonilla.

Sentencia, tratado o guerra

En noviembre de 2012, la Corte Internacional de Justicia de La Haya (CIJH) resolvió un litigio limítrofe entre Nicaragua y Colombia, reconociéndole a los colombianos la soberanía sobre las islas de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, así como de los islotes y cayos adyacentes, pero restituyéndole a los nicaragüenses 75,000 km2 de mar, fue una sentencia que se le dio a cada quien lo suyo.

Ahora bien, el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, lo que va buscando es protagonismo y se ha equivocado totalmente al expresar, que la nueva delimitación marítima con Nicaragua, establecida por la CIJH en el año 2012, será inaplicable hasta que haya un tratado entre los dos países, como fidedigno gesto de rechazo a ese fallo judicial, que es inapelable. En cuanto a lo del tratado propuesto por Juan Manuel Santos es una aberración jurídica, pues un simple tratado entre gobernantes nunca puede tener más imperio legal que una sentencia dictada por el máximo tribunal de justicia del mundo, de lo contrario ¿para qué se sometieron a la jurisdicción de la CIJH?

Que el mundo y en especial los colombianos estén claro, si se da una guerra por la sentencia que dictó La Haya a favor de Colombia y de Nicaragua, el único responsable es el gobernante de Colombia por desobedecer. ¿O es que los colombianos quieren la guerra y no la paz? Recuerden, quien dictó la sentencia fue CIJH y no el Gobierno de Nicaragua ni Colombia.

Que el gobernante Santos no crea que porque presumiblemente tiene uno de los mejores armamentos bélicos de Latinoamérica y del Caribe, tiene ganado el respeto.

Pido a los hermanos colombianos que no se dejen manipular por malos gobernantes que los quieren llevar a un conflicto bélico de nunca acabar. Hay que estar claros que los yanquis, para lo que han servido es para destruir el mundo, vean todos los conflictos que han propiciado en el Medio Oriente. La Tormenta del Desierto fue un escenario cruel y criminal de los yanquis. Ahora con Siria tiran la piedra y esconden la mano, y muchas cosas crueles más que han hecho con las innumerables invasiones a diversos países del mundo, donde han acribillado a gente inocente. De seguro, el pueblo de EE. UU. tampoco quiere guerra, solo los gobernantes por el monopolio que pretenden imponer sobre las naciones por algunos intereses…

Desde el momento que el gobierno de Colombia dirimió dicha discordia judicial internacional ante la CIJH se sometió expresamente y no tácitamente a sus dictados y por ende a respetar el fallo cualesquiera que este hubiese sido. Ahora es extemporáneo que venga el Gobierno de Colombia a decir con un tapazo que va a desconocer el fallo de la CIJH. ¿Quién es el Gobierno de Colombia para desconocer a tan magna autoridad? Con ese desconocimiento Santos está planteando una guerra solapada en Latinoamérica y el Caribe, por su intransigencia y/o capricho tonto.

No hay tratado que deba suscribirse entre ambos países, la sentencia es más que un simple tratado y hay que respetarla. Los nicaragüenses queremos paz, pero si hay que defenderse, ni modo.

Bayardo Quinto Núñez.

Festival de jamaquellos, polkas y mazurcas

Este sábado 5 octubre en horas de la tarde será el tradicional y gran festival de jamaquellos, polkas y mazurcas en las inmediaciones del céntrico parque Rubén Darío, en la ciudad de Matagalpa. Participarán los artistas más destacados de los departamentos de Nueva Segovia, Madriz, Jinotega, Estelí y Matagalpa, para deleitar a todos los presentes con lo mejor de la cultura del norte de nuestro país.

A este interesante festival asisten anualmente una gran cantidad de turistas nacionales e internacionales.

Salvador Pérez González.

COMENTARIOS

  1. 5-Mentarios
    Hace 13 años

    Interesantes las cartas que escribieron Eduardo Cáceres, y Adolfo Bonilla, hasta donde comprendemos la mayoria de los CIUDADANOS, es que esto es parte de la IMPLEMENTACION de recortes de los millones de dolares regala2 al partido sangre y luto o sandia, aqui se ve reflejado el AUMENTO al pasaje, aunque muchos lo vean como MODERNIZACION, miremos que ya no corren los RIOs de petroleo DONADO, (y carisimos), ni los salarios regalados, ni los SUBSIDIOS, porque chavezlandia esta colapsando

  2. Corina Urbina
    Hace 13 años

    Esto de las tarjetas es una de las más grandes aberraciones cometidas por el gobierno rojinegro (a veces rosado chicha) contra el pueblo de a pié. Y es a esta barbaridad que le llaman modernización? Que alguien me aclare por favor como al infierno creado a los usuarios (pueblo presidente) del transporte colectivo se le puede llamar modernización? Será por que un selecto grupo durante al menos 15 anos chuparán de la teta de la vaca sin tener que esforzarse?

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