CARLOS R FLORES (*)
Algunos encargados de Higiene y Seguridad podrían sorprenderse ante la pregunta, puesto que dan por descontado que para aquellos que levantan carga pesada o se agachan constantemente, este aditamento es incluso considerado como un equipo de protección personal. Nada más lejano de la realidad. Escúchelo bien: la supuesta protección de los cinturones de espalda no es más que un mito.
Las lesiones de espalda son uno de los mayores contribuyentes al total de eventos traumáticos, llegando hasta el 20 por ciento del total, no obstante, se sigue pensando sin fundamento que la protección brindada por esos dispositivos puede prevenir esas lesiones.
El NIOSH (Instituto Nacional para la Seguridad y Salud Ocupacional) de Estados Unidos, y que genera estándares mundiales, señala que basado en su exhaustiva investigación, el conocimiento científico sobre la supuesta protección es absolutamente nulo.
Preocupantemente, otras preguntas también están en el aire, como las situaciones contraproducentes que sí podría causar el uso de los cinturones: 1) que si reduce o no la fuerza intrínseca de la columna al efectuar levantamientos pesados; 2) que si aumenta o no la presión intraabdominal lo cual puede afectar negativamente también la resistencia de la columna; 3) que si restringe o no los movimientos para agacharse (rangos de alcance); 4) que si le recuerda o no a quien lo usa, de utilizar correctamente las técnicas de levantamiento seguro; 5) que si se tiene o no información verificable de reducción de lesiones en sitios específicos de trabajo.
Aparte de la ficción sobre la supuesta protección, el problema más grave es que esa prenda provoca una falsa sensación de seguridad. Haga usted la prueba, pídale a alguien levantar un peso considerable sin el cinturón, y luego bríndele ese aditamento y vea usted el resultado en la conducta. Si la persona carece de formación en levantamiento seguro, es posible que cuando use el cinturón, piense que se ha convertido en un Superman, incluso, la postura y el desplazamiento cambian, imitando ahora a Ironman.
Lo recomendable es que las empresas implementen un programa ergonómico integral, que verdaderamente proteja al trabajador, empezando por las técnicas de levantamiento seguro, las cuales sí son una verdadera medida preventiva. Levantar con la espalda recta, flexionando las rodillas, acercar la carga al pecho y entre los hombros, mantener la vista al frente, usando las piernas y no la espalda, son claves básicas de entrenamiento y observación de supervisores.
Rediseñar los sitios de trabajo para evitar esfuerzos innecesarios o repetitivos, así como cambiar el peso de las cargas por división y sustitución, promover el uso de equipos mecánicos, son medidas claves de mejoramiento.
Es importante saber que no hay sustituto para el conocimiento correcto sobre la utilidad de los enfoques preventivos. En la jerarquía de reducción de riesgos —la eliminación, sustitución y los controles de ingeniería— tienen la más alta efectividad. Los equipos de protección personales son los menos exitosos. Hemos posteado en nuestro blog el vínculo al documento de soporte técnico del NIOSH sobre dichos aditamentos.
(*) Consultor en Seguridad Industrial
Blog: noalosaccidentes.wordpress.com
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