Jason Grilli sacó los últimos tres outs de los Piratas, que ganaron su primer juego de playoffs desde 1992. LA PRENSA/AP

Piratas siguen

Después de dos décadas consecutivas en el fondo del barril, los Piratas de Pittsburgh no podían darse el lujo de fallar ante su afición y anoche vencieron 6-2 a los Rojos de Cincinnati, en el juego de la muerte súbita de los comodines de la Liga Nacional, ganándose el derecho de continuar en los playoffs.

Después de dos décadas consecutivas en el fondo del barril, los Piratas de Pittsburgh no podían darse el lujo de fallar ante su afición y anoche vencieron 6-2 a los Rojos de Cincinnati, en el juego de la muerte súbita de los comodines de la Liga Nacional, ganándose el derecho de continuar en los playoffs.

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El juego de muerte súbita de los comodines de la Americana entre los Rays de Tampa Bay y los Indios de Cleveland, es hoy (6:07 p.m.).

Tampa Bay, que ganó el domingo en Toronto y el lunes en Texas, visita hoy Cleveland con Alex Cobb como abridor frente al novato Danny Salazar, quien es dueño de una humeante bola rápida.

El ganador enfrentará a Boston en una serie que inicia el viernes. Y mañana, los Dodgers abren serie contra los Bravos de Atlanta.

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Lástima por los Rojos del formidable artillero Joey Votto, del apreciado mánager Dusty Baker y del corredor más veloz del beisbol, Billy Hamilton, pero los bucaneros no podían llegar a la postemporada para durar con vida solo un día.

El zurdo dominicano Francisco Liriano se encargó de poner fin a una sequía de 21 años sin ganar un juego de playoffs, con una labor de siete innings de cuatro hits, una carrera, un boleto y cinco ponches, que superó el esfuerzo de su paisano Johnny Cueto, quien salió explotado tras 3.1 episodios de siete imparables y cuatro anotaciones.

Russell Martin disparó dos jonrones y Marlon Byrd uno para darle forma a una noche mágica en Pittsburgh, los que ahora contra los Cardenales de San Luis.

La última vez que los Piratas habían ganado en la postemporada, fue cortesía del nudillista Tim Wakefield, con el respaldo de un jonrón de Barry Bonds frente a Tom Glavine, en el sexto juego de la serie de campeonato de la Liga Nacional contra los Bravos de Atlanta, el 13 de octubre de 1992. Un día después, los Bravos anotaron tres carreras en el noveno inning para darle vuelta al marcador y robar el boleto a la Serie Mundial.

Los Piratas de la actualidad no sabemos qué tan lejos llegarán, pero han iniciado con el pie derecho.

Cueto no fue la respuesta a las plegarias de Baker y Marlon Byrd y Russell Martin se lo hicieron saber, con jonrones solitarios en el segundo inning que abrieron el marcador. Un elevado de sacrificio de Pedro Álvarez en el tercero, impulsó a Andrew McCutchen para ampliar la ventaja a 3-0.

Los Rojos dieron señales de vida con una carrera en el inicio del cuarto, por los Piratas respondieron con dos en el cierre y más adelante el segundo trancazo de Martin fue la estocada final. Shin-Soo Choo se voló la cerca en el octavo, pero Cincinnati ya agonizaba.

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