José Adán Aguerri
A inicios del mes de Septiembre en reunión del COSEP con el Presidente de la República se ratificó el compromiso del Gobierno de formalizar y legalizar el esquema de diálogo y consenso con el sector privado como mecanismo para alcanzar el desarrollo económico y social del país en beneficio de todos los nicaragüenses. En esa reunión valoramos la importancia de este esquema en la estabilidad macroeconómica y en los resultados económicos alcanzados como país.
Esta valoración coincide con la reciente visita que hiciera al país la misión del Fondo Monetario Internacional (FMI) para llevar a cabo las discusiones en el contexto del Artículo IV, y por tanto, examinar la evolución económica reciente y discutir con los actores principales de nuestro país las perspectivas económicas; en donde la misión del Fondo concluyó que el país ha realizado un manejo prudente de la política macroeconómica y que las perspectivas de corto y mediano plazo son favorables.
No obstante esos avances a nivel de la “macroeconomía”, estamos conscientes que debemos avanzar en resultados positivos en la “microeconomía”, y por ello en la Agenda Cosep 2013-2016 planteamos la necesidad de que el esquema de comunicación público-privado sea replicado a nivel departamental.
Debemos subrayar que desde nuestra Constitución Política vigente ya se reconoce el rol del sector privado, y es el propio texto constitucional el que establece en su Art. 99, que “es responsabilidad del Estado proteger, fomentar y promover las formas de propiedad y de gestión económica y empresarial privada ”, enfatizando que “el ejercicio de las actividades económicas corresponde primordialmente a los particulares, y de ahí que se reconozca en forma expresa “el rol protagónico de la iniciativa privada”.
Por lo que la decisión política del gobierno de legalizar este esquema es acertada. Y en particular la propuesta que hiciera pública el Presidente de la República el pasado 27 de septiembre que responde a nuestro planteamiento de incorporar en este mecanismo de comunicación a los gremios departamentales para desarrollar una agenda de nación que nos permita aumentar la riqueza y la prosperidad del país.
La fórmula legal que hemos consensuado con el gobierno, consiste en incorporar en la futura Ley de Cámaras Empresariales de Nicaragua que está por aprobarse, un artículo específico que establece lo siguiente:
“De la instancia de consulta y consenso. Por disposición expresa de la presente ley, y en base al modelo de consenso y responsabilidad compartida, todas las instituciones integrantes del Estado de la República de Nicaragua a nivel nacional, departamental, regional o municipal, según corresponda, deberán establecer y desarrollar una instancia permanente de diálogo, intercambio y consenso con sus respectivos homólogos del sector privado aglutinados en cámaras, federaciones y confederaciones, con el objetivo de conocer y analizar de manera conjunta sobre situaciones y problemas de interés específico del sector o gremio, acordando soluciones concretas, y adoptando mecanismos, acciones y medidas dirigidas a promover la organización gremial del sector empresarial nacional, impulsar la producción, fomentar la productividad, la competitividad y la responsabilidad social empresarial, todo con el fin de procurar el bien común y alcanzar el desarrollo económico con justicia social de la nación nicaragüense”.
Esto permitirá que nuestras asociaciones, capítulos y cámaras departamentales, nuestras pymes, nuestros sectores productivos y comerciales establezcan su propio mecanismo de comunicación con las autoridades municipales para buscar las respuestas en su ámbito local e impulsar así desde sus territorios la economía local que a su vez impulse la economía nacional.
Como Cosep nos satisface este acuerdo que esperamos sea aprobado próximamente a través de la Ley de Cámaras. El desafío será así de los diversos sectores empresariales de todos los tamaños en el país a través de sus organizaciones para que en conjunto con las autoridades y trabajadores logremos generar empleo a nivel nacional y aumentar la riqueza y la prosperidad del país. El autor es presidente del COSEP.
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