Rezaye Álvarez M.
Dos cuencas y una subcuenca hidrográfica del país, son parte de un estudio impulsado por la fundación Friedrich Ebert Stiftung (FES Nicaragua) en conjunto con la Autoridad Nacional del Agua (ANA), la Cooperación Alemana (GIZ) y otras instituciones nacionales.
Las tres cuencas son la 72, conformada por el río Brito y Sapoá; la 64, ubicada entre León y Chinandega; y la subcuenca Mayales, ubicada en Chontales y que forma parte de la cuenca 69.
Gereon Hunger, asesor principal del Programa de Asistencia Técnica en Agua y Saneamiento, Proatas-GIZ”, explicó que su trabajo se concentra en aportar asistencia técnica para que —en conjunto con el ANA— se logre la implementación de la gestión integrada de los recursos hídricos.
El proyecto Proatas-GIZ es un plan piloto que en su primera fase están elaborando un diagnóstico, esto para luego producir “el plan de gestión integrada de recursos hídricos para cada cuenca”, indicó Hunger.
Sobre la ejecución del plan diagnóstico, Hunger indicó que empezaron a trabajarlo en mayo de 2012 y ya casi están finalizando los diagnósticos actualizados.
Esto porque en la subcuenca Mayales “había un diagnóstico, pero estaba desfasado, —entonces— analizamos datos de calidad de aguas superficiales y aguas subterráneas”, explicó Hunger.
Con los diagnósticos hechos, se espera identificar las medidas urgentes para que estas sean consideradas en el presupuesto 2014, de las alcaldías involucradas en las cuencas de estudio.
Para el director del ANA, Luis Ángel Montenegro es de prioridad conocer el estado de la cuenca hídrica 64, para ello los estudios preliminares son esenciales, “porque el objetivo de las áreas de intervención es que podamos generar los planes de gestión integrada de los recursos hídricos”.
Montenegro expresó que la cuenca 64 representa un reto en tamaño y por la alta tasa de productividad agrícola que implican León y Chinandega para el país.
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