Luis Eduardo Martínez M.
A través de un trámite conciliatorio en el Juzgado Local Único de Sébaco, extrabajadores de la cerrada empresa Valley Fresh Herbs recibieron el pago de dos tercios de las cantidades que reclamaron en juicios, asegurando que persistirán con las demandas laborales hasta que les paguen el total demandado.
Son 46 cabezas de familia que en dos grupos reclaman pagos individuales por salarios y prestaciones sociales que en los dos juicios suman 469,169 córdobas.
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Ellos perdieron sus empleos entre octubre de 2012 y enero de este año por los conflictos entre la nicaragüense Holanda Agroindustria Sociedad Anónima y las israelitas Bar Magen SRL (Sociedad de Responsabilidad Limitada) y Agrícola Valle Ginosar, sociedades que conformaron Valley Fresh Herbs, una empresa que, bajo el régimen de zonas francas, operaba en Chagüitillo, dedicándose al cultivo y exportación de cebollín y albahacas.
Además del cierre de la empresa, los conflictos suscitaron al menos cuatro juicios civiles aún en tramitación, las dos demandas laborales y una serie de denuncias penales que todavía investigan la Policía y la Fiscalía.
Las extrabajadoras Hermelinda Elisa Rodríguez González, Karla Patricia Lumbí Ortega y Sonia Ordóñez Rivera coincidieron al apuntar que, mientras las sociedades israelitas mantuvieron la administración de Valley Fresh Herbs, los empleados siempre recibieron sus pagos puntuales.
Según ellas, los atrasos de salarios empezaron en la segunda quincena de octubre pasado, cuando la empresa quedó en manos de Jeroen Michiel Weidema Otten, entonces vicepresidente de Valley Fresh Herbs y de Beatriz del Carmen Flores Duarte, quien, en virtud de un embargo preventivo ejecutado el 17 de noviembre, fue nombrada depositaria de los bienes de la compañía.
De las demandas laborales, las sociedades israelitas asumieron el pago de los porcentajes que correspondían a cada una de ellas, mientras los exempleados aseguran que mantendrán la demanda contra Weidema y Flores por el pago del dinero restante.
“Ya los israelitas cumplieron el arreglo”, expresó Rodríguez González, señalando que trabajó durante 11 meses en la empresa y le quedaron debiendo salarios, subsidio por embarazo y prestaciones sociales, por lo que reclamaba aproximadamente 13,000 córdobas. En el arreglo los israelitas le pagaron 7,140 córdobas.
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