Carolina Montalván Martínez
Que me bese
ardientemente tu boca,
que me enreden
con pasión tus brazos,
que tu lengua
susurre mil amores.
Mi cuerpo corre
y vuela
a la misma vez,
se figura el cielo
lleno de estrellas,
una Princesa Niña
y mujer
vistiendo al mundo
de ternura y placer.
¡Que hermoso es,
qué divino es,
entre suspiros y quejas,
entre el lejano pasado
y el presente doloroso
saber que el Rey Amor
te da vida
y con él
vuelves a nacer!
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