Alejandro Pérez Fabbri

Primer congreso de Bioética

El próximo 11 de octubre del año en curso se realizará el Primer Congreso nicaragüense de Bioética organizado por la Comisión de Pastoral Familiar, Vida e Infancia de la Arquidiócesis de Managua y la Universidad Católica de la Arquidiócesis de Managua (Ucicam) en el auditorio de la iglesia San Francisco bajo el lema: “Diálogo entre Ciencia y Fe”.

Bioética es definida por el profesor Warren Reich como: “El estudio sistemático de la conducta humana en el área de las ciencias de la vida y la salud, examinado a la luz de los valores y principios morales”. Debe ser ante todo una ética de la vida.

El criterio ético fundamental que regula esta disciplina es el respeto al ser humano y sus derechos inalienables, a su bien verdadero e integral: la dignidad de la persona.

Está dirigido a profesores, médicos, abogados, periodistas, sacerdotes, biólogos y personal de salud. Información: [email protected]

Desde la perspectiva del cientificismo positivista la bioética debe ser, sea laica, neutral y relativista por lo que han surgido voces defendiendo la cultura de la muerte constituida por el aborto, la eutanasia, el infanticidio, control artificial de la concepción y la ideología de género.

María Lacalle, directora de la cátedra de Bioética y Biojurídica de la Universidad Francisco de Vitoria, afirma que esta es una corriente minoritaria que sostiene: No todo ser humano es persona. “Seríamos personas hasta adquirir autonomía, autodeterminación y eso supone que dejaríamos de ser humanos en ciertos periodos de nuestra vida”. No tener derechos humanos en ese momento (antes de las nueve semanas o 48 horas después de nacido) permitiría el aborto procurado y el infanticidio.

José Jara, Presidente de Asociación de Bioética de Madrid afirma: estos ideólogos del infanticidio “no consideran al recién nacido como poseedor de dignidad por el hecho de ser humano sino que su derecho a ser respetado depende de si es o no deseado”.

Argumentar que el no nacido o el neonato porque no pueden pensar y los ancianos por sufrir degeneración cerebral son menos personas de las cuales es viable prescindir aplicando la eutanasia, el aborto inducido o cualquier otro método de la cultura de la muerte, es inmoral, injusto y condenable.

La Iglesia católica define con claridad: La vida humana es sagrada, porque desde su inicio es fruto de la acción creadora de Dios y permanece siempre en especial relación con el Creador, su único fin. Solo Dios es Señor de la vida desde su comienzo hasta su término; nadie, en ninguna circunstancia, puede atribuirse el derecho de matar de modo directo a un ser humano inocente (Donum vitae).

La bioética no puede renunciar a esta constante reflexión entre filosofía, ética médica y teología sobre los principios que deben regular el comportamiento humano sobre ese bien fundamental que es la vida humana.

El menosprecio a la ley natural y a los valores morales constituyen piedra angular de la ideología de género para justificar la sustitución de la sexualidad complementaria entre varón y mujer por uniones homosexuales con iguales derechos ante la ley para amenazar la familia tradicional.

La Iglesia siempre ha defendido y protegido la vida humana desde su concepción hasta su fin natural, por tanto, la realización de este Congreso es una contribución al país para construir una mejor sociedad basada en el respeto a la vida y dignidad de todas las personas. El autor es médico.

COMENTARIOS

  1. fernando
    Hace 13 años

    ¿Y qué tal la ética de los médicos, que no saben hacer otra cosa que recetar químicos para «curar enfermedades»?, ¿Qué tal la ética de la AMA (American Medical Association) y de la FDA de EU que son cómplices del asesinato en masa de billones de personas a quienes se les recetan químicos incompatibles con la vida como la quimioterapia a los pacientes de cáncer y la AZT para los pacientes de Sida.? ¿Qué tal la Ritalin que se le receta a millones de niños en EU y Canada?

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí